Alejandro Amado
Fotos: ACG
Morelia, Michoacán.- Son madres tras las rejas. Muchas están imputadas son robos o algunos homicidios. Pero también hay un importante número de mujeres que llegaron ahí debido a la relación que sostenían con sus parejas, quienes estaban involucrados en conductas delictivas.
De las 80 internas del Centro de Readaptación Social “David Franco Rodríguez”, nueve han sido madres al interior del penal, donde se cuenta con estancia infantil, educadoras y pediatra. El rango de edad de las internas es de 24 a 60 años predominantemente, y la mayoría son madres.

El director del penal, Félix López Rosales, aunque no precisó la cifra, reconoció que la mayoría de las mujeres recluidas permanecen bajo prisión preventiva y que una buena parte llevan años esperando sentencia, sea absolutoria o condenatoria.

Para ellas el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP) no es retroactivo, y sus casos no tienen el límite de dos años para su resolución.

“La mayoría están siendo procesadas todavía, son muy pocas las que tenemos sentenciadas”, reconoce López Rosales.

Cuestionado sobre el número de exservidoras pública que permanecen recluidas, el director del penal informó que únicamente hay dos.
Amores destructivos llevaron a muchas a la cárcel
El caso de una reclusa originaria de Puruándiro, quien pide el anonimato, es elocuente. A ella se le imputa el delito de extorsión. No quiere saber nada de su pareja, que permanece preso en el mismo penal en la Sección Varonil. En Puruándiro quedaron sus dos hijos, de 18 años él y la menor de 14, a quienes ve unas tres o cuatro veces al año.

Este jueves las presas olvidaron su prisión sin condena y los malos amores que las llevaron tras las rejas, pues la Secretaría de Gobernación les organizó una convivencia donde participó un imitador de Juan Gabriel y el grupo de danza Tribu Echeri.

Además les repartieron algunos obsequios por cantar o contar chistes. Varias de ellas sorprendieron a los comunicadores por el talento que, literalmente, tienen encerrado.









