Monarcas Morelia no debe confiarse esta noche cuando se enfrente a Rayados de Monterrey. Los dirigidos por Roberto Hernández están obligados a dar el resto y salir a la cancha por el triunfo, sin importar lo que ocurra en el estadio Jalisco, donde Atlas recibirá a Jaguares de Chiapas, en el otro duelo que decidirá el descenso.
Sabrán que la historia del fútbol es rica en leyendas de grandiosos jugadores, épicas batallas en el terreno de juego, triunfos y conquistas de equipos de época… Pero también es prolífica en el recuento de tragedias, a veces inesperadas, siempre dolorosas.
Los michoacanos en general, pero sobre todo los morelianos, están con el equipo. Así se hizo notar el fin de semana pasado. El tema sobre el futuro del equipo de fútbol acaparó, prácticamente, todas las conversaciones. El amor y la fidelidad hacia la franquicia se hizo notar.
Toca ahora a jugadores, cuerpo técnico y directivos corresponder a esa afición. Y salir este sábado con toda la fuerza, concentración y buen fútbol de que sean capaces a rifársela frente a los regiomontanos. Especular, puede ser pecado y penitencia.
En tal sentido resulta chocante escuchar a quienes ven la salvación de Monarcas en “la lógica” que dice que Jaguares será arrollado por el Atlas de Guadalajara; más aberrante aún, el argumento de que siendo los zorros y monarcas propiedad de la misma empresa (TV Azteca), los tapatíos saldrán con todo, a fumigar a los chiapanecos.
!Señoras y señores! Eso es es especulación y morbo de un sector de la prensa deportiva en el país. Sin negar la realidad existencia y peso de los intereses económicos y comerciales en la “industria futbolera”, tampoco estos se manejan y se arreglan a ritmo de las manecillas de un reloj. Tampoco es una rueda de la fortuna que siempre gira para un solo lado, ni un juego que se fundamenta en la estructura de “la lógica” de lo elemental.
Si así funcionara este jueguito, pues el América casi siempre sería campeón, y también las Chivas de Guadalajara; no habría cruzazuleadas con singular alegría, y el Veracruz del
repudiado Fidel Kuri ya estaría descendido.
Pero hay un caso a escala internacional que ojalá siempre recuerden los amantes de “la lógica elemental”: ¿alguien se pudo haber imaginado que en el pasado Mundial, Brasil seria vapuleado 7-1 por Alemania en la semifinal? “La lógica” futbolística -incluida la localia brasileña-, la comercial y la económica decían lo contrario, ¿o no?
Así es que dejémonos de “lógicas”. Exijamos al equipo salir a romperse el alma en la cancha esta noche ante Rayados; que los once jugadores suden la camiseta y demuestren amor por los colores del equipo; lealtad y vergüenza deportiva, es lo que se les pide.
La consigna es que gane Morelia… Y que nos valga un cacahuate lo que pase con Jaguares.
Esa es la lógica que tiene lógica.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







