¡Al diablo con sus historias!

Las historias de Delfina Gómez y de Eva Cadena, son ofensivas, un atentado a las neuronas. ¿Alguien se imagina a los trabajadores de Texcoco haciendo fila para pedir por escrito que les descuenten el 10 por ciento de su salario? Y en cuanto a la ex candidata Cadena, ni chamaqueada ni ingenua: es una corrupta consumada, además de cínica. ¿Puede Andrés Manuel seguir con la cantaleta de que en su partido están los puros buenos? ¡Al diablo con sus historias!

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