Antonio Rojas Ávila / Redacción
Morelia, Michoacán.- Monarcas Morelia no pudo superar el reto de arrebatar la Copa MX a Chivas en tierras tapatías, luego de que las nuevas reglas de este campeonato favorecieran a los de Guadalajara. En un juego muy parejo, que terminó empatado a ceros, fue la habilidad y la concentración del portero tapatío Miguel Jiménez lo que fue determinante en los penales, con lo que se convirtió el héroe que dejó el trofeo en Jalisco.
Las Chivas Rayadas salieron a la cancha con cuernos y colmillos afuera, en un primer tiempo que arrancó con un dominio pleno de los tapatíos, que hasta alrededor del 25′ no dejaron de atacar y hacer sentir sus pasos en la portería michoacana, mientras el Morelia no encontraba reacción ni posición en la cancha, ni antes ni después de que el Guadalajara bajó la marcha y se dispuso a hacer trazos a lo ancho y largo del campo, en un dominio pleno de las acciones.

A los 32′ un mal paso de Ángel Saldívar preocupó a los locales y paró las acciones del encuentro. Una lesión, aparentemente en el tobillo, del mediocampista lo dejó fuera de la final y tuvo que ser reemplazado por Rodolfo Pizarro. Y a los 38′ Miguel Ponce también sufrió un estirón, pero se recuperó rapidamente. Sin embargo, estas y otras acciones generaron un juego pausado y entorpecido, a pesar del impecable juego limpio de los Monarcas.
Y así llegó a su final el primer tiempo, que más allá de unos cuantos pelotazos desviados de Chivas que levantaron los gritos a sus aficionados más entusiastas, no generó más emociones, en un periodo que terminó siendo parejo y de respeto entre ambas escuadras.

El segundo tiempo trannscurrió en la misma dinámica: poco futbol, precaución y mucha fuerza en la disputa con el balón, con el destacado desempeño de la zaga monarca, que nunca abandonó sus marcas y mantuvo a las chivas a raya, más allá de su camiseta-
Al 76′ un disparo de Javier Eduardo López fue enviado al tiro de esquina por el arquero Sebastián Sosa en un manotazo heróico que reafirmó su bien ganada reputación como uno de los mejores guardapiolas de la Primera División mexicana.
Morelia tuvo un par de intentonas en los últimos 15 del tiempo complementario, sin embargo la ausencia del peruano Ruidíaz, por lesión, tal vez fue factor para que no anunciaran peligro al arco tapatío.

Sin embargo, en los últimos minutos reglamentarios, y los cuatro añadidos, el Equipo de la Fuerza dominó las acciones e hizo sentir el miedo gutural a un Estadio Chivas frenético y atestado de hinchas rojiblancos que no dejó de gritar en cada minuto de juego.

No fue suficiente el nuevo aliento moreliano para ganar la copa en tiempo de juego, y dejó la definición a la suerte de los penales.
El primer penal, a cargo de Salcido, puso en aprieto a las Chivas, y confirmó una vez más la maestría de Sosa para el duelo de los once pasos.
Sin embargo, el moreliano Zárate se encargó de empatar las acciones, al mandar su tiro a las manos del portero tapatío, que nunca lo perdió de vista.

La habilidad de Miguel Jiménez fue mayor, y tras adivinar tres tiros a ras del piso de los rematadores monarcas, sentenció el marcador final a un 3 a 1, con lo que dio el triunfo a Guadalajara, y con ello el campeonato de la Copa MX a las Chivas, que se convierte en el equipo mexicano en obtener este título en dos ocasiones en la historia.

Chivas dio la vuelta olímpica en su propio estadio, y aunque fue una final sin luces, lo respalda un campeonato impecable.

La gloria se quedó en Guadalajara. Sin embargo, Monarcas Morelia demostró que tiene fuerza para rato, y este segundo lugar, después de una gran copa, es la prueba de que tiene mucho más que escribir en la historia del futbol mexicano.







