José Cacho
Morelia, Michoacán.- Tras el operativo realizado a bares y antros en Morelia por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) se suspendió el bar Agua Bendita, localizado en el boulevar García de León, ya que agregaba la propina dentro de la cuenta a los consumidores, la cual no es obligatoria, informó Ildelfonso Mares Chapa, titular de la dependencia federal.
Indicó que en el establecimiento se implementó la colocación de los sellos de suspensión, además, dijo que el negocio será sancionado con una multa económica que iría de los 10 mil hasta los 59 mil pesos, además de que deberán acercarse a la Profeco delegación Michoacán, para el requerimiento de las observaciones detectadas.
Mares Chapa precisó que la clausura del bar fue realizada en un operativo aleatorio en el que se verificaron cuatro bares de las zonas recreativas de Morelia, entre los que estaban Agua Bendita, Roof Galery, Beer Pong y Bocanegra; salvo el bar suspendido, los demás establecimientos cumplieron con las normas establecidas en la Ley Federal para la Protección del Consumidor.
El delegado estatal de la Profeco explicó que el motivo de la suspensión fue por la imposición de la propina en la cuenta, pues recalcó que a la hora del cobro, el total del monto corresponderá únicamente al del consumo y no se puede exigir propina en la misma cuenta, ya que es una gratificación voluntaria por el servicio dado.
Ildelfonso Mares señaló que existen comercios que con un buen o mal servicio que proporcionan al consumidor, cargan indebidamente la propina a la cuenta sin avisarle al cliente, situación que viola sus derechos como consumidor. El funcionario federal recordó que lo anterior es ilegal, debido a que el artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe realizar acciones que atenten contra la libertad de los consumidores.
Por ello la Profeco exhorta a la población a que revisen sus cuentas y a que denuncien; Mares Chapa exhortó a los comercios para que cesen este tipo de actividades, pues el cliente es quien por voluntad puede decidir si deja o no propina y el monto que él mismo crea conveniente; en caso de una irregularidad en estos lugares, la ciudadanía debe acudir a levantar la queja.




