Juan Antonio Magallán
Fotos: ACG
Morelia, Michoacán.- La tradicional quema de judas en Sábado de Gloria ha caído en Morelia. Hace dos décadas los vendedores de la artesanía vendían hasta diez mil muñecos, ahora si bien les va venden entre 600 y mil artefactos. La tradición se va perdiendo.
Así lo expresó Juan Barajas Pozos fabricante y vendedor de judas, oriundo de Acámbaro, Guanajuato, quien ha vendido las artesanías desde hace 60 años en la capital michoacana.
“La venta ya no es lo que antes. Los niños y jóvenes ya no se interesan. A veces los confunden con alebrijes o dicen que son piñatas. Pero aún hay papás que vienen y les explican, aun así, no llaman la atención de los más chicos”, opinó el vendedor guanajuatense.
Juan Barajas compartió que en la fabricación de judas participan los integrantes de su familia y los parientes de dos de sus hermanos “entre toda la familia los pintamos y les damos forma al papel maché, en total somos como 20 personas que empezamos a hacerlos desde julio”, comentó.
Juan Barajas y su familia cada año se instalan en la Plaza del Carmen y Plaza Valladolid de Morelia, pero además sus nietos deambulan en los mercados principales de la capital michoacana para llamar la atención de los consumidores y venderles alguna artesanía.
Los precios de los judas van desde los 15 hasta los 220 pesos, dependiendo del tamaño y el detalle del muñeco.
La producción anual de Judas de la familia Barajas oscila entre los 600 y los mil muñecos, hace un par de décadas llegaban a vender hasta 10 mil en los días santos.
Pese a las dificultades y de que en el año 2016, no vendieron más de 300 judas, la familia sigue manteniéndose firme para sacar la tradición a flote.
Ya no es costeable, pero crear Judas saca de la rutina
El jefe de familia refirió que la construcción y venta de judas ya no es rentable económicamente hablando, sin embargo reflexionó que su elaboración sirve para juntar a la familia y salir de la rutina.
“Antes veníamos cerca de siete familias desde Acámbaro para vender judas, pero dejó de ser costeable. Ya no sale la ganancia. Pero salimos de la rutina y además se puede percibir algo extra”, añadió.
El muñeco de cartón representan a Judas, personaje canónico de la iglesia Católica que ha trascendido en las santas escrituras por traicionar al nazareno.
La quema de los monos de cartón tiene un trasfondo simbólico, el cual se enclava en la representación de un ser odiado, en este caso Judas para los católicos, sin embargo los monos de cartón también adquieren la silueta de algún político poco agraciado para la sociedad; dicha tradición, representa la posibilidad del ciudadano de expresar su rechazo por tal o cual personaje de la esfera política.









