Redacción
Nahuatzen, Michoacán.- “¡No tiren!”, se escuchó el grito de elementos de la Policía Michoacán. Comuneros de Arantepacua, parapetados en un cerro y desde otros puntos del poblado, abrían fuego contra los uniformados que iban desarmados. Sólo llevaban el escudo y el tolete de rigor.
En la carretera de terracería, en la entrada a la comunidad, los policías corrían agrupados de un lugar a otro para esquivar las balas. A distancia se escuchaban las detonaciones de armas de fuego acompañadas de ráfagas de metralletas que iban directas a ellos.
Siete elementos del Grupo de Operaciones Especiales resultaron lesionados, tres de gravedad. Este fue el saldo de la primera incursión de policías sin armas, que intentaban recuperar una cifra indeterminada de vehículos que tiene en su poder un grupo de comuneros.
Discover more from Primera Plana MX
Subscribe to get the latest posts sent to your email.




