Juan Antonio Magallán
Morelia, Michoacán.- Corrupción y contradicciones históricas al planteamiento que se hizo en sus orígenes, hace casi ocho décadas. Desprecio por aquel acto de justicia que se logró hacia México y los mexicanos, y hoy un futuro incierto en el manejo de los hidrocarburos, y una modernización incluyente que no llega, para que abra canales de oportunidad y capacidad tecnológica. En voz de los expertos, esto es lo que podría celebrarse en el 79 aniversario de la Expropiación Petrolera, a la que se atrevió el entonces presidente de la República Lázaro Cárdenas del Río, el 18 de marzo de 1938.
En ello coinciden el historiador y filósofo Jorge Vázquez Piñón; el doctor José Odón García García, académico adscrito al Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales (ININEE) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), y el coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio de Economistas del Estado Michoacán (CEEM), Heliodoro Gil Corona.
Ignorados, ideales de la Expropiación; bolsillos llenos de gobernantes
Heliodoro Gil Corona señala que la conmemoración de la Expropiación Petrolera expone contradicciones histórica, pues el planteamiento del gobierno cardenista se ignoró para llenar los bolsillos de exgobernadores y expresidentes de México. “Hay un mal sabor de boca por el gran desperdicio y corrupción en Petróleos Mexicanos (Pemex). El país no supo aprovechar la oportunidad. En los ochentas hubo momentos importantes, cuando los precios del petróleo oscilaban en los 120 dólares por barril, pero eso representó un reparto de ganancias entre gobernadores del país y los presidentes en turno”, exhibe.

No hubo Milagro fue una ilusión; la ilusión mexicana
En la memoria histórica de los mexicanos se le suele llamar “Milagro Mexicano” a las décadas de los cuarentas a ochentas del Siglo XX, luego de que el General Lázaro Cárdenas le arrebató la infraestructura y maquinaria a empresas norteamericanas que sustraían y comercializaban el petróleo de pozos nacionales, lo que traería prosperidad y modernización; sin embargo, bajo la óptica de Gil Corona “no fue un milagro, fue una ilusión”.
Así lo expone:
“Hoy la realidad nos alcanzó, el petróleo se agotó, no supimos hacer industria integrada que genere diferentes bienes como gasolinas, aceites y demás derivados del petróleo. Es una desgracia económica contar con un recurso no renovable mal aprovechado”, lamenta el investigador nicolaita.

Según el análisis del Statical Review of World Energy 2013, México está en el noveno lugar internacional en cuanto a mayor producción de petróleo; sin embargo en reservas, la República Mexicana ha ido cayendo precipitadamente.
De acuerdo con información de Forbes, en 1992 las reservas del país eran de 51 mil millones de barriles, en 2002 bajaron a 17 mil 200 millones y en 2012 estaban en 11 mil 400 millones de barriles. Y la justificación de la Reforma Energética buscará revertir esa situación al permitir la instalación de empresas privadas en la perforación, distribución, comercialización de gasolina.

Sindicato de Pemex el más protegido por el Estado; beneficio mutuo
El filósofo e historiador michoacano, Jorge Vázquez Piñón, opina que de todas las organizaciones sindicales que han operado en el país, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) ha sido la organización gremial más protegida por el gobierno mexicano, y exhibe que durante los 70 años de gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), éste sirvió de comparsa para financiar campañas electorales y así mantener la Presidencia de México.
“El STPRM ha tenido momentos de corrupción indignante y escandalosa, ofensiva para todos los mexicanos. Basta recordar que durante la administración federal de José López Portillo (1976-1982), el entonces secretario general del sindicato fue denunciado porque en Las Vegas hizo una apuesta en la ruleta de un millón de dólares”, recuerda Jorge Vázquez.
Bajo la óptica del historiador, fue el STPRM el que logró crear los mecanismos para que el PRI quedara en el poder por tantos años; gracias al control del voto corporativo en sus agremiados y al financiamiento de las campañas electorales del partido en el poder.
Como ejemplo, Vázquez Piñón recuerda que en una ocasión logró visitar las instalaciones de una de las delegaciones sindicales del STPRM en Tamaulipas, donde los trabajadores tenían un casino propio, con alberca y un sinfín de lujos y comodidades.

40 años sin crear refinerías, una causa de la decadencia de Pemex
Una de las ganancias más jugosas que deja el petróleo es su refinación para aprovechar todos sus derivados, sin embargo, en México la última refinería que construyó la paraestatal fue en 1979. El país tiene únicamente seis refinerías: Cadereyta, Nuevo León; Ciudad Madero, Tamaulipas; Minatitlán, Veracruz; Salamanca, Guanajuato; Salina Cruz, Oaxaca, y en Tula, Hidalgo, que abastecen escasamente el 30 por ciento de la demanda de combustible de los usuarios; el 70 por ciento restante lo importa.
Después del gobierno de José López Portillo, Pemex se dedicó solamente a perforar pozos y a vender el petróleo en crudo, y descuidó darle valor agregado.
“La decadencia de Pemex comenzó cuando solamente se dedicó a extraer y vender el petróleo en bruto. En su momento se comentaba que era de lo más tonto regalar el oro, en lugar de sacarle el beneficio que el petróleo puede generar”, expresó el académico Vázquez Piñón, quien advierte que “esa política económica en Pemex siguió su curso, lo que causó su estancamiento”.
En ese tema, el académico de la UNAM, especialista en relaciones internacionales, geopolítica y globalización, Alfredo Jalife, señala que para que Pemex avance “debe sacar a patadas” a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de Pemex, pues le quita el 67.4 por ciento de las ganancias de renta petrolera.
“Lo único que ha hecho -Hacienda- es encubrir el fracaso del modelo neoliberal de subsidio, que es inefectivo y disfuncional”, reprueba el académico en una entrevista difundida en la plataforma de videos YouTube, titulada “Alfredo Jalife Rahme, el petróleo y la reforma energética y posible solución, que se puede consultar en el enlace web: https://www.youtube.com/watch?v=hWrwlCMuXo4.
Así, a Pemex le fue imposible mantener una autosustentabilidad económica, con un sindicato corrupto, cuyos líderes gastaban millonadas en los casinos de Las Vegas y con la SHCP succionándole el 67.4 por ciento de sus ganancias.

En México, ausente la investigación para aprovechar el petróleo
México tiene un Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) que fue creado en 1965, bajo la administración del presidente Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), que en teoría se encarga de incrementar la tecnología relacionada con el desarrollo de las industrias petrolera, petroquímica y química y ayudar a Pemex a completar la transformación industrial del país.
Sin embargo, como bien explica José Odón García García, académico del ININEE de la UMSNH, el IMP nunca ha despegado por la falta de capitalización, es decir, no se ha invertido en investigaciones de fondo para un verdadero aprovechamiento de los hidrocarburos.
“Si no le metes capital, es difícil emprender investigaciones. Eso es caro y no hay condiciones para ello. En síntesis, no se priorizó eso en el corto plazo”, describe el investigador.
“Si no le metes capital, es difícil emprender investigaciones. Eso es caro y no hay condiciones para ello. En síntesis, no se priorizó eso en el corto plazo”, describe el investigador.
El doctor García García señala que el IMP requiere retomar la capacidad de investigación y planeación para generar espacios de aprovechamiento del crudo y al mismo tiempo, buscar canales de aprovechamiento de las energías alternativas (eólica, solar y geotérmica).
Ya que el Instituto Mexicano del Petróleo no ha fungido como una de las instituciones encargadas de generar investigaciones en torno a las posibilidades de derivación de los hidrocarburos, el académico puntualiza que las instituciones de educación superior fueron las pioneras en esta materia, entre las que se destacan a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de México (UAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Ingenieros mexicanos infravalorados en su país, explotados en regiones con investigación petroquímica
Como resultado de la nula inversión en investigación petroquímica en México, los ingenieros mexicanos investigadores que tienen la capacidad (pero no recurso económico) de generar conocimiento y nuevas posibilidades de desarrollo en este campo y materia, deben emigrar a países orientales, europeos o sudamericanos donde sí “se les reconoce y valora”, añade García García.
“En los países con capacidad de investigación petrolera (Arabia Saudita, Estados Unidos, Rusia, China, Canadá, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Brasil Venezuela, por mencionar algunos) son muy valorados los investigadores mexicanos. El país tiene capacidad de investigación, pero mientras no se retome la senda del avance, los investigadores seguirán migrando”, lamenta el investigador del ININEE.
Entonces, ¿qué podemos celebrar a 79 años de la Expropiación Petrolera?
Los tres académicos consultados señalan que la Expropiación Petrolera se debe celebrar para no perder la memoria de lo que México hizo bien durante su historia de la primera mitad del siglo XX.
“Estuvimos a la altura de la Historia. La expropiación fue una estrategia global que traería beneficios a todos los mexicanos, pero los tiempos actuales exigen buscar esquemas para no equivocarnos de nuevo. El petróleo se está acabando, ahora debemos voltear a ver las fuentes de energía renovables, porque el país lo construimos todos y como tal, todos los ciudadanos somos soberanos”, señala José Odón García ante el cuestionamiento: entonces, ¿qué celebramos en el 79 aniversario de la Expropiación Petrolera?
Para Jorge Vázquez, la Expropiación Petrolera representó un acto de justicia de y hacia los mexicanos, pues sentó las bases de un desarrollo económico ulterior del país, pero quedó ahogado en la corrupción, sin el despegue esperado, que sí vivieron otros países que supieron aprovechar las posibilidades de transformación del hidrocarburo.
Para Heliodoro Gil Corona, la Expropiación Petrolera fue una oportunidad de oro que el Estado mexicano no aprovechó, lo que ha generado contradicción con la narrativa histórica, pues en 1938, Lázaro Cárdenas del Río despojó de infraestructura a empresas extranjeras que saqueaban petróleo de tierras mexicanas y el actual sistema económico neoliberal ha llevado a entregar parte de Pemex a intereses e industrias extranjeras.





