Juan Antonio Magallán
Morelia, Michoacán.- Este sábado la avenida Madero de Morelia se teñirá de luces, folclor, música y tradición con el Desfile del Torito de Petate 2017, cuyas actividades arrancarán a las 10:00 y concluirán a las 15:00 horas.
El primer cuadro de la ciudad en breve será cerrado para iniciar los preparativos de la gran marcha de 152 toritos. Se prevé que las comparsas que acompañarán a los toritos de petate inicien la fiesta desde la Calzada Fray Antonio de San Miguel (San Diego) y se desplazarán por la avenida Madero hasta la calle Andrés Quintana Roo, por lo que se exhorta a los conductores a tomar rutas alternas, en caso de que su destino sea el Centro Histórico.
En la edición de 2017 participarán 152 toritos de petate (125 toritos en la categoría de adulto y 27 en la categoría infantil). Al ser un evento que se repite cada año y que por ello multiplica seguidores, las autoridades municipales estiman que será presenciado por cerca de 30 mil espectadores.
Un poco sobre la historia de los toritos de petates
Los toritos de petate representan una tradición de origen africano transferida a Valladolid por los esclavos de lengua bantú en el siglo XVIII, según lo plantea el historiador Jorge Amós Martínez Ayala, autor de la obra ¡Epa! toro prieto. Los toritos de petate.
Martínez Ayala analiza la celebración popular como una fusión cultural entre africanos y novohispanos, en la que los personajes principales son: el toro o buey hecho por una armazón de madera cubierto con cartón, papel o cuero de vaca; un caporal; la macha (un garrochero sobre una mula); un payaso y un apache.
Estos personajes salen a las calles en los días de Carnaval, la Candelaria y el Domingo de Ramos, acompañados por un grupo de personas y una banda de viento, agrupación que interpreta sones tradicionales mientras la comitiva cruza los barrios y/o colonias tocando y bailando.
Lo que da peso a la tesis de que el torito de petate es de origen africano es la asociación de los toritos de petate con un rito bantú del Congo, aculturado por los grupos de africanos que se asentaron en Michoacán en el siglo XVII.
El torito de petate es una danza que sobrevivió a través del tiempo, adecuándosele motivos y parafernalia festiva; esta festividad está ligada a las cofradías y expresiones de índole religiosa.
La explicación que expone el investigador nicolaita genera nuevas formas de interpretación de la fiesta, en las es importante considerar el origen de los toritos de petate a través de la cosmovisión africana.
Desde su perspectiva, esas indagaciones representan la inclusión en la narrativa histórica de la raza negroide, la cual hasta hace poco le fue negada, dando prioritarias las explicaciones de génesis de la tradición sustentada en origen indígena y español.
Basado en lo anterior, Martínez Ayala refiere que la primera fecha de aparición de los toritos de petate en Michoacán fue en 1586, cuando Fray Alonso Ponce visitó Tarímbaro (antes llamado Istapa).
“Ahí se le recibió con música de trompetas y chirimías y con la danza de unos indios enmascarados que iban corriendo con un toro contrahecho, danzando al son de un tamboril”, explica en su obra.
El arraigo de la tradición desde el siglo XVI se explica a través de la fusión con las festividades religiosas, siguiendo el similar de las festividades españolas para conformar lo que se ha llamado hermandades de raza, resultando al final un sincretismo cultural entre festividades religiosas de África y la Nueva España.
A pesar de esa fusión, el autor explica que el arraigo no fue completo en cuanto a festividades coloniales, penetrando únicamente en las celebraciones que brindaban más “libertad” de acción; tal es el caso del Corpus Cristi y el Carnaval.




