José Cacho
Morelia, Michoacán.- La gastronomía michoacana cautiva y seduce el paladar de estudiantes y visitantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) con la instalación de las Cocineras Tradicionales del Estado en la explanada del Centro de Investigaciones, Arte y Cultura (CIAC) en Ciudad Universitaria.

Desde el mediodía y antes de que arrancara el evento, las tradicionales virtuosas del arte culinario michoacano emprendieron su tarea en las cocinas, y a lo lejos el aroma a leña quemada invitaba a los curiosos universitarios para que asistieran al deguste gastronómico.

Con diferentes platillos de la Costa Michoacana, Tierra Caliente, la Meseta Purépecha y la zona lacustre de Pátzcuaro, se inició todo un festín para aquellos que fueran con hambre, pues entre la variedad de platillos y sabores se antojaba probar de todo un poco.

Doña Cayetana Nambo Rangel, oriunda de Erongarícuaro, recibió al equipo de primeraplananoticias.mx con alegría y jocosidad para contarnos sobre sus platillos. Mientras nos relataba sobre su gastronomía, sus manos no dejaban que las tortillas de color se quemaran.
“Mi nombre es hermoso y así de hermosos como ricos son mis platillos. Yo te diría y presumo que la mejor comida es la mía, pero hay que probar la comida de mis compañeras maestras cocineras. Ahora sí que cocinamos y trabajamos para que no se pierda el legado que nos han heredado”, expresó.

Mientras, en otro puesto, la artista del paladar Juana Martínez manifestó la importancia de llamar a la comida por su nombre, pues es parte del rescate gastronómico que estas cocineras emprenden.
“Se llama ‘atole de chaqueta’ al atole negro, y a la raíz de chayote se le nombra ‘huaras‘. Las cosas por su nombre, para no perder la tradición, ¿si no quién le enseñará a las mujeres a cocinar bien, si le cambiamos el nombre a todo? La comida es fascinante, como así sus nombres”, recalcó.

En la muestra gastronómica que se ofrece en la UMSNH se pueden apreciar tacos de charal, quesadillas de huitlacoche, carne de puerco con nopal, atapacuas de carne de res o conejo, mole de pollo combinado con conejo y mucho más.

El legendario atole de chaqueta esperaba el primer hervor para ser servido a los primeros estudiantes que llegaban, mientras otros de ellos esperaban las tortillas recién hechas para embadurnarlas de aporreadillo, o bien buscaban unos tacos de barbacoa a la penca de Apatzingán, con una salsa picosa que delataba a quien, quizás, buscaba curarse la cruz.
Y para acompañar, un coco abierto con un machete o un agua de sabor; y como digestivo un caballito de mezcal para que su aventura gastronómica culmine con broche de oro.

¿Se le antojó lo que le platico?, pues lo podrá encontrar hasta el domingo 19 de febrero aquí en Ciudad Universitaria, desde las 9:00 hasta las 19:00 horas. La entrada es libre. Sólo venga con hambre y actitud de comer.







