Ciudad de México.- La Policía de Epping, en Nuevo Hampshire, Estados Unidos, detuvo a dos empleados de la hamburguesería Burger King por vender drogas ilegales en el autoservicio del establecimiento.

Los detenidos, Garrett Norris y Meagan Dearborn —de 20 y 19 años, respectivamente— ponían marihuana en el pedido de los clientes que preguntaban por el ‘Chico malo’ (el apodo de Norris) y, después, pedían unas papas fritas “extra crujientes”, informó The Denver Post.

Según ha comentado el policía Mike Wallace, los directivos del local de comida rápida no estaban involucrados en el caso.

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