Silvano Aureoles es la carta fuerte de la corriente Foro Nuevo Sol para la candidatura presidencial del PRD en 2018. Así, sin tapujos, fue el alumbramiento a cargo del dirigente nacional de esa expresión perredista, Vladimir Aguilar, el sábado en el mejor escenario que se pudo escoger para el anuncio: en Morelia, durante el acto por el quinto aniversario de dicha agrupación y ante cientos de simpatizantes de la propuesta.
Para redondear su apuesta, Aguilar dijo que van con todo por la dirigencia nacional del sol azteca -que deberá cumplirse más tardar en octubre, justo antes de que se defina el procedimiento de elección del candidato-, en un lance que reforzó el secretario general del partido en Michoacán, Antonio García Conejo, quien como primer paso para alcanzar el objetivo advirtió que este año también del Foro será el Comité Ejecutivo Estatal.
No fue, obviamente, una baladronada; tampoco se trató de un anuncio que no estuviera previamente estudiado y acordado, incluso con el propio gobernador de Michoacán, quien ya el año pasado había dejado entrever -con todo y sus matices- sus intenciones de contender por la candidatura presidencial.
Ahora, desde este fin de semana, ya sin sutilezas, habremos de apuntarlo como el precandidato de su corriente y seguro de otros más dentro de su partido. Los tiempos, además, son los correctos: la sucesión presidencial, ya de por si muy avanzada por los factores internos, se aceleró con la llegada a la Casa Blanca estadounidense de un personaje como Donald Trump, quien sin duda pondrá a prueba al actual grupo gobernante que, hay que decirlo, se encuentra en un mal, pésimo momento: sin credibilidad, sin confianza, dividido y presionado por las movilizaciones sociales que no cesan.
Puestos los ojos por lo pronto en el escenario perredista, se puede afirmar sin temor a las equivocaciones que la contienda interna se cerrará entre Silvano y el jefe de Gobierno de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien desde el año pasado se puso en precampaña, pero que no ha decidido aún si opta por quedarse en el PRD o toma camino por la vía que le han propuesto el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, y el presidente de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado.
A esa ‘cuarta vía’ -así le dicen sus promotores- eventualmente también se sumaría el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodriguez ‘El Bronco’; pero resulta que, hoy por hoy, no vemos al PRD montado en esa plataforma.
Los que siguen, pues, son meses en los que Silvano Aureoles tendrá que trabajar por consolidarse como la opción que necesita en esta coyuntura nacional el perredismo. Desde el gobierno de Michoacán seguir marcando la diferencia con lo que anteriormente otros hicieron mal dejando la administración estatal prácticamente en ceros -no sólo financieramente- y construir para sentar las bases de un nuevo modelo que nos regrese a la ruta del crecimiento.
Y desde el partido, mantener el llamado -como ha sido hasta ahora- en defensa del instituto político, su historia y su futuro. Su dignidad partidista y su aportación al país.
Por esa ruta, su precandidatura se consolidará. Porque a decir verdad, es la única opción clara, propia, que tiene el PRD. Hay tiempo.
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