EDITORIAL

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!Semana de terror! Y viene Trump

Hubo novedades en México días y horas antes de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Nada alentadoras. Sí preocupantes, cuando está por ocupar la Casa Blanca el más antimexicano de los mandatarios del vecino del norte de que se tenga memoria.

Ayer, sorpresivamente y a menos de 24 horas del juramento del xenófobo magnate en el Capitolio, el gobierno mexicano procedió a la extradición de Joaquín ‘El Chapo’ Guzman, para ser juzgado en una Corte Federal de Nueva York. ¿Regalo de Los Pinos a Trump? Sin duda. ¿Señales de docilidad y colaboracionismo  para intentar que Trump le baje un par de rayitas a la presión? Todo hace indicar que sí.

De esta manera ‘El Chapo’ -el capo más peligroso de la última década aquí y en Estados Unidos- terminó siendo una buena moneda de cambio para la administración Peña, que por lo visto apela aún a cambiar el discurso y la imagen que el empresario-presidente tiene de nuestro país y de su gobierno. Esa ha sido su idea desde que lo invitó con todos los honores a Los Pinos en agosto pasado, y por lo visto no ha cambiado. A ver si no siguen los topes sobre la pared.

Este jueves también el dólar cerró a 22.25 pesos, sin variaciones con respecto a la jornada del miércoles, cuando alcanzó un precio máximo histórico.

Analistas financieros y operadores bancarios estiman que en caso de que Trump abra hostilidades en su toma de posesión de hoy, el peso podría alcanzar sus máximos históricos. Lo que más los tiene en alerta es la posibilidad de que el estadounidense anuncie medidas concretas contra la economía mexicana, como serían los aranceles especiales a la productos provenientes de territorio mexicano.

En caso de que así sea, todas las estimaciones son coincidentes: el peso se depreciaría brutamente a más de 23 unidades por dólar. Desde  el 8 de noviembre pasado, cuando Trump ganó las elecciones, la moneda mexicana se ha hundido 16 por ciento en su tipo de cambio frente al billete verde.

Y en medio de toda esta turbulencia financiera y de amenazas desde el exterior, la desazón interna: por un lado los incrementos en las gasolinas, gas, electricidad, alimentos y transporte público; por el otro, la inseguridad y violencia que no cesan y se convierten en otro factor de inestabilidad. Playa del Carmen, Cancún, Guerrero y Monterrey ennegrecieron el panorama.

Pero bueno, habrá que esperar. Los próximos tres meses serán clave para nuestro país. Por lo pronto, ¡que semana de terror! Y nos falta Trump.

Lo leyó usted en primeraplananoticias.mx

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