Sonora.- El Museo de Arte de Sonora (Musas) busca colocar que sus artistas locales sean conocidos a nivel nacional. Razón por la que ha decidido crear una colección permanente en dos vertientes: por un lado, de artistas sonorenses y, por el otro, a escala nacional. Para la primera se buscó al curador Octavio Avendaño Trujillo y para la otra a Edgardo Ganado Kim.
A principios de marzo se dará a conocer una primera sala permanente con la exposición Sonora 1.0: apuntes de una colección, con alrededor de 138 obras de 48 autores. Para 2018 se pretende abrir la sala nacional. Toda la obra es donada.
En entrevista, Rubén Matiella, director del Musas, explica que el museo sí tenía algo de obra, principalmente de artistas que habían expuesto allí. Pero no era una colección propiamente, porque no estaba consolidada. Este es un museo de arte contemporáneo; sin embargo, la colección regional agrupa a artistas sonorenses a partir de los años 50 del siglo pasado, cuando se fundó la escuela de artes de la Universidad de Sonora, que desencadenó un movimiento plástico más formal en el estado.
“Octavio realizó una investigación muy profunda auxiliado por personas que tienen toda la vida de trabajar el tema en Sonora. Se encontró que, independientemente de una trayectoria que fue en aumento a partir de los años 50, justo en el momento que se abre el Musas se propicia una explosión de creatividad en los jóvenes de entre 20 y 34 años, que se empapan de todo esto que empieza a llegar a Sonora, de la experiencia de los maestros que han acompañado las exposiciones, talleres, seminarios”.
“En un principio se planteó que el trabajo de formar la colección se cerrara en septiembre pasado; sin embargo, Octavio me pidió que se extendiera, porque empezó a visitar talleres, estudios y a los artistas en sus casas, y se dio cuenta de que aún había qué hacer”, explicó Macilas.

La colección regional incluye a artistas como el escultor Hersúa (Manuel Hernández Suárez, Ciudad Obregón, 1940); Roberto Parodi (1957, de niño iba y venía entre Sonora y la Ciudad de México), Gustavo Monroy (1959, creció en Nogales), Héctor Martínez Arteche (nació en la Ciudad de México en 1934, pero a principios de los años 60 se estableció en Cocorit, Sonora, donde formó a muchos artistas; falleció en 2011), y jóvenes de gran influencia en la escena del arte contemporáneo actual, como Miguel Fernández de Castro (Hermosillo, 1986), Miriam Salado (Hermosillo, 1987) y Alfredo Káram (Huatabampo).




