Ciudad de México.- Ni el haber metido un gol lo salvó de ser amonestado por declarar su amor en medio de un partido.
Tremendo escándalo protagonizó Ashton Surber, futbolista del club Rovers de la isla de Guam, Pacífico occidental, tras pedirle matrimonio a su novia durante el juego contra el Guam Shipyard.
El emotivo momento en que el jugador se quitó la camiseta de su equipo revelando la frase “Marry me?”, no conmovió al severo árbitro, quien castigó al enamorado con una tarjeta amarilla.




