José Cacho
Morelia, Michoacán.- Mediodía en Morelia. El clima invernal da tregua por un momento. Salen los moradores de la casa hogar Cristo Abandonado. Acuden al patio a paso lento, en busca de que los rayos de sol inunden sus desgastados huesos.
En un espacio del recuerdo y esperanza. También un lugar para el descanso. Viven 35 hombres y 35 mujeres adultas mayores, después de mucho tiempo en el abandono o cuando ya no les quedan recursos para sobrevivir.

En ese centro de atención a personas desvalidas, primeraplananoticias.mx y Pop Digital 95.3 FM organizaron la entrega de cobijas, mantas y frazadas recolectadas durante la campaña “Cobija Challenge”. El objetivo se logra también gracias al esfuerzo de la ciudadanía y de los diputados del Congreso de Michoacán, que colaboraron en la donación.

Hubo sorpresa entre los señores y señoras del albergue. Agradecieron la visita de personal de la agencia de noticias y la estación de Radio. De los que viven en el asilo sólo el cinco por ciento recibe visitas de sus familiares. El otro 95 por ciento no tiene contacto con nadie de sus familiares, así lo explica el director de la casa hogar, José Luis Cerda.

El directivo y benefactor de personas en situación vulnerable indicó que desde 1989 el asilo ha funcionado para proteger a adultos mayores y personas que por discapacidad o enfermedad física o mental no cuentan con un sitio donde vivir ni los recursos para sobrevivir.
“Tenemos personas en su mayor parte desde los 65 hasta los 95 años, pero también personas jóvenes que van desde los 20 hasta los 45 años, que por enfermedad o encontrarse en situación de calle, han sido aceptados en la casa hogar”, explicó.
José Luis Cerda invita a la ciudadanía a ayudar con donaciones en ropa, medicamentos, cobijas o alimentos para el sostenimiento del centro. Las aportaciones económicas también son recibidas, ya que el Cristo Abandonado genera recibos deducibles de impuestos.

Las sonrisas aparecen entre las arrugas. Para los moradores de la Casa Hogar Cristo Abandonado es como si su familia volviera a verlos. Entre sus quebradas voces, los agradecimientos no cesan.
En el patio se reza el Rosario. Otros toman una siesta. Don Enrique, desde una silla de ruedas, invita a una plática. Dice tener 39 años, y que nació en Tzitzio. Su cara muestra que por él ya han pasado 70 años.
A Don Enrique no le gusta decir que es de Morelia. Ama a su natal Tzitzio, donde fue campesino y mil usos. Se dedicó al corte de árboles, a recolectar leña, a sembrar maíz y legumbres. Hasta a hacer aguardiente. Ahora es un recuerdo que sólo vive cada vez que el sueño lo libra de sus siestas.

“Me trajeron aquí porque perdí mi credencial cuando me puse malo, pero quiero irme a Tzitzio porque ya en febrero hay que sembrar la parcela. Aún tengo muchas fuerzas para labrar el campo”, sentencia.
Don Enrique pide que le pongan la cobija entre sus piernas. Quiere calor. Después, con una sonrisa, de despide desde el patio.
Para los habitantes del Cristo Abandonado no fue un día ordinario. Hoy obtuvieron cariño, afecto y amor, reflejados en una manta que muchos de inmediato se llevaron a su cama.

Todo gracias a la ayuda, voluntad y corazón de quienes donaron a la primera edición del “Cobija Challengue”.
Primeraplananoticias.mx y Pop Digital 95.3 agradecen a la ciudadanía, diputados locales y a todos las personas por el apoyo que brindaron para cambiar un poco la realidad de quienes más lo necesitan.
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