CULTURA MICHOACANA EN TIEMPOS DE CRISIS

En medio de la convulsión nacional del alza del precio de los hidrocarburos, las manifestaciones masivas en contra del gasolinazo, los desmanes que se han suscitado en diferentes ciudades del país, de la inhabilidad política del sistema, del descontento generalizado de la población…, en medio de la desestabilidad de México, el alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, anunció que en este 2017 de tan mal fario, la capital michoacana tendrá su propia Secretaría de Cultura Municipal como respuesta a las necesidades de Ciudad Cultural que es.

El presidente municipal puntualizó que esta nueva secretaría, entrante a funcionar en próximas semanas, tendrá un presupuesto inicial de 2.5 millones de pesos, salidos de ahorros que la municipalidad realizó a lo largo de la administración de 2016 (ver nota completa en Primera Plana Noticias en http://primeraplananoticias.mx/portal/371216-2/).

Ojalá que los funcionarios que Martínez Alcázar ponga al frente de este nuevo organismo tengan mejor desempeño que los burócratas que están frente a los escritorios de su equivalente estatal quien tiene una serie de adeudos con organizaciones, colectivos y sociedades por mala administración y mal manejo de recursos públicos estatales, además de por su incompetencia.

Un ejemplo de ello es el dinero que la Secretaría de Cultura del estado (SECUM) le debe a la Sociedad de Escritores de Michoacán (SEMICH). La cantidad está en el tenor de casi el cuarto de millón de pesos como pago por talleres, coloquios, encuentros, cuentacuentos, cursos, presentaciones y otros servicios contratados.

Desde la administración de Salvador Ginori Lozano, como primer secretario de cultura del gobierno de Silvano Aureoles Conejo, esta dependencia ha estado en la picota por sus malos resultados.

Desde el otorgamiento de la presea Melchor Ocampo a Los Hermanos Jiménez y su Arpa, cantantes que hacen apología del narcotráfico, hasta el fracaso de las diferentes ferias del libro en el estado pasando por su contante incumplimiento en el pago de servicios a terceros contratados (ver DIATRIBA EN CONTRA DE… en Primera Plana Noticias en http://primeraplananoticias.mx/portal/diatriba-en-contra-de-por-alejandro-baez-33/ y en https://alejandrobaez.wordpress.com/2016/10/17/de-cambios-y-cultura/).

Con el relevo de Ginori Lozano, sustituido por Silvia Figueroa Zamudio, se esperó que los cambios y la optimización en esta dependencia se transparentaran, pero el daño ya estaba hecho y la máquina burocrática echada a andar. En el departamento de Literatura y Fomento a la Lectura de la SECUM los cambios tardaron hasta diciembre en efectuarse. La salida de Raúl Casamadrid Pérez se anunció el 27 de diciembre. En su puesto quedó Fedra Ela del Río Ortega.

La administración de Casamadrid Pérez se caracterizó por su displicencia oficinesca. Muchas promesas, pocos proyectos viables, nulos pagos, mucha mala administración y mucho cuello alzado con proyectos hechos por personas ajenas al departamento de Literatura y Fomento a la Lectura de la SECUM.

Cuando los diversos colectivos le pedían el pago contratado y facturado a Raúl Casamadrid este solo daba largas, convocaba a juntas para repetir lo mismo: que el dinero ya se solicitó, que está etiquetado, que hubo un error en la facturación y había que volver a hacerla pero que siempre prometía que en próximas semanas se efectuaría el depósito de lo contratado.

Ahora que está fuera de la administración pública estatal, Casamadrid Pérez mandó mensajes la semana pasada a los diferentes organizaciones a las que se les debe dinero convocándolas a hacer un plantón el lunes 9 de enero de 2017, mismo que no se realizó, para presionar por sus pagos cuando es evidente que él fue quien hizo mal los trámites, etiquetó mal los rubros y no pudo cotejar lo hecho contra lo propuesto, una de las razones por lo que los dineros se adeudan.

Alfredo Carrera, presidente de la SEMICH, es enfático:

“Yo creo que Raúl Casamadrid no hizo bien el trámite y no nos lo pueden pagar por eso. Dijo que se haría una cosa y registró otra. Casamadrid debió haber entregado los convenios con contrarrecibos. Cuando al que acaban de correr explica cómo resolverlo y él no lo pudo hacer en 8 meses sería muy difícil creerle.

“Tenemos conocimiento de que Raúl Casamadrid no hizo bien el trámite, por ese motivo no pueden pagar las actividades del Coloquio. Había un programa de una cosa y registró una diferente. Las personas en la SECUM mencionan como responsable a una persona en Finanzas que no permite que salgan los pagos”

En este 2017, donde la cultura tendrá serios recortes presupuestales, en donde la población está más preocupada por el alza de los precios, derivado de la crisis energética, que el presidente municipal decida establecer una secretaría de cultura suena esperanzador. Ojalá que los responsables de esta secretaría municipal de cultura esté encabezada por personas de dignidad, trabajo y proyectos y no por burócratas de horario fijo y estrechos recursos.

Pero esto es tan solo mi opinión.

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