Si no hay cambios de última hora, hoy tendrá lugar la reunión programada entre el secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribrena, y la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), para tratar todos los temas relacionados con el alza a los combustibles, incluyendo los saqueos y actos de sabotaje que se han registrado en algunas entidades.
Veremos que propuestas llevan al encuentro los mandatarios estatales, quienes harían mal en aceptar a pie juntillas las explicaciones que hasta el momento han dado sobre la situación tanto el presidente Enrique Peña Nieto como el propio Meade Kuribrena. Máxime que se trata de argumentaciones sin ninguna alternativa para los trabajadores y las familias mexicanas.
Los gobernadores tienen el pulso de sus estados; desde que empezó la crisis, han sostenido reuniones con los representantes de los sectores productivos de cada entidad, y como nadie, tienen información privilegiada sobre los impactos negativos que sobre la mayoría tendrá el incremento del 20 por ciento en las gasolinas y el diésel. Meade, por su parte, deberá ser sensible a los planteamientos que escuche en la Conago, de donde se esperan surjan propuestas concretas, sino para frenar la escalada de precios, si para paliar los efectos de la caída del valor del salario en el país.
Por lo demás, los titulares de los Ejecutivos locales son conscientes que podrían compartir la carga política, social y económica de la inmovilidad y que el gasolinazo será nocivo para sus diversos planes y programas de gobierno, amén de los problemas que tendrán que sortear con los productores del campo -por lo aumentos en el precio de los insumos- y los transportistas, que en prácticamente todo el país están exigiendo un incremento en las tarifas.
Aquí en Michoacán, por ejemplo, restauranteros adheridos a la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) anunciaron a partir de este lunes el incremento del 8 por ciento en el precio de sus comidas y de un 12 por ciento en el servicio a domicilio, para hacer frente al alza de insumos y servicios, como la energía eléctrica y el gas. Cabe señalar que, según datos de la propia Canirac, el 80 por ciento de los consumidores de los restaurantes michoacanos son locales, y solo el 20 por ciento foráneos.
Se espera que también sean tema de la reunión de hoy, los actos de vandalismo, saqueos en centros comerciales y pequeños negocios y sabotajes a instalaciones de Pemex que se han registrado casi todos los días que van de este 2017.
Y aunque en particular este sería un asunto estrictamente de seguridad, seria plausible que el responsable de las finanzas estatales y los gobernadores ofrecieran a los micro, pequeños y medianos empresarios un plan de estímulos que les permita mantener abiertas las fuentes de empleo que generan.
Los ciudadanos, en general, también reclaman de las instituciones su compromiso para garantizar la seguridad de sus bienes y centros de trabajo, afectados en los últimos días por quienes se han aprovechado de la irritación social para saquear y robar tiendas, gasolineras y centros comerciales.
Estos actos delincuenciales deben ser condenados y rechazados por todos, ya que representan otro factor de desestabilización y quebranto a la de por si dañada economía del país. Los mexicanos repudiamos, además, cualquier otro factor que se sume a la inseguridad, otro de los grandes lastres que cargamos y padecemos.
En tal sentido, la aplicación estricta de la ley en contra de quienes roban y saquean amparados en la genuina y válida protesta social, debe ser otra de las exigencias que, ojalá, sean escuchadas y atendidas en la reunión de la Conago con Meade Kuribrena.
Lo leyó usted en primeraplananoticias.mx







