Liliana Jiménez
Morelia, Michoacán.- Gabriel M., alias “El Gabo”, presunto líder de una banda criminal dedicada al robo de vehículos que operaba en Pátzcuaro, Morelia y Uruapan, y quien, con apoyo de su cómplice Juan Antonio C., “El Chuky” ordenaba asesinar a quienes se opusieran al despojo de sus unidades, es señalado de haber ordenado matar a las dos jóvenes de Pátzcuaro, cuyos cuerpos aparecieron flotando en aguas de la presa Cointzio el 29 de mayo pasado.

“El Gabo” y Juan Antonio C., “El Chuky”, habrían estado presentes cuando las jóvenes, María Fernanda H., de 17 años, y Estefanía A., de 25, fueron asesinadas, una con arma blanca y la otra, al parecer estrangulada, en Pátzcuaro, y tres días después sus cuerpos aparecieron en flotando en el embalse, a la altura del predio El Tecolote, cerca de Morelia.
El procurador de Justicia de Michoacán, José Martín Godoy Castro informó esta mañana que el doble homicidio podría haberse perpetrado cuando los delincuentes sospecharon que Estefanía A., había delatado las actividades ilícitas de la banda.
Y es que de acuerdo con diversas publicaciones, la joven de 25 años habría tenido alguna relación con uno de los integrantes del grupo delictivo.
Godoy Castro informó esta mañana la detención de ambos personajes, quienes están relacionados con el robo de al menos 40 automóviles, que por órdenes de “El Gabo” perpetraban en los tres municipios señalados.
De acuerdo con información obtenida, “El Gabo” y “El Chuky”, ambos avecinados en Morelia, eran primero y segundo al mando del grupo delincuencial. El primero ordenaba asesinar a quienes se negaban a entregarles sus vehículos.
Esta mañana, el procurador de Justicia confirmó que la banda operaba con el apoyo de una agente activa de la Policía Michoacán, de nombre Adriana M., detenida la semana pasada, quien facilitaba uniformes e información a los presuntos delincuentes para evitar que fueran detenidos.

“El Gabo”, en su cargo de líder del grupo criminal tenía una estructura delictiva bien organizada, cuyo centro de operación estaba en Pátzcuaro, donde concentraban los vehículos de modelo reciente robados para remarcarlos y elaborar documentos falsos para venderlos en diferentes municipios michoacanos, de acuerdo con la confirmación del procurador Godoy Castro.
Se sabe que sobre este grupo delictivo existe una amplia investigación, en la que figura un número importante de operadores, que involucra también a mujeres, relaciones con otros delitos de alto impacto.















