José Cacho
Morelia, Michoacán.- Hoy 12 de diciembre, a la fiesta máxima del Guadalupanismo se espera el ingreso alrededor de 3 mil personas por hora. Además en este año se contará con 4 sacerdotes y 100 personas de voluntariado que asisitirán a los peregrinos que vienen a cumplir sus mandas vestidos de “huachos” o “guarecitas”, tanto niños como adultos informó el padre franciscano Fabían Orozco Pedraza réctor del Santuario de la Virgen de Guadalupe.
La capital michoacana mantiene una tradición de más de 300 años donde se combina el folclore de la ciudad con la Fe Guadalupana. El clérigo señaló que la devoción crece cada año; en sus cinco años a cargo del recinto conocido como el templo de San Diego dijo que “no había visto una celebración tan arraigada en su población, pues a un día de la celebración a la Virgen de Guadalupe, se cerró la iglesia a altas horas de la noche por la presencia de creyentes guadalupanos”.
Respecto de la Fe a la Virgen del Tepeyac, el franciscano señaló que desde 1708 este templo fue construido para terminarlo de construir en 1716 y ser dedicado a la Virgen de Guadalupe.
Expusó que en 1732 se construyó la calzada para facilitar el acceso de los peregrinos que acudían al lugar, que en aquel tiempo estaba a las afueras de la vieja Morelia. Actualmente los fieles creyentes cruzan arrodillados los dos kilómetros de trayecto para el cumplimiento de sus mandas.
Orozco Pedraza argumentó que ante la polarizada sociedad en Morelia, la fe a la madre de los mexicanos crece cada año; ante momentos de crisis económica, social o de salud, los morelianos voltean sus ojos a la Virgen del Tepeyac.
En su tiempo como rector del Santuario Guadalupano, pormenorizó que él mismo ha visto como se acerca desde el más humilde hasta la persona más acaudalada; el padre recalcó que es donde se conoce que la humanidad busca la redención y el perdón ante su fe, su propia creencia religiosa ajena a lo que dicte la iglesia.
El rector añadió que de igual manera figuras públicas y políticas acuden a dar las gracias o elevar una oración; grupos masivos de peregrinos arriban con lágrimas en sus ojos, pues reconoció que es “un evento donde la Fe arde con miles de latidos hacia una misma madre, que resguardará por siempre a los morelianos”, afirmó.
Fiestas Guadalupanas, entre la Fe y la verbena
Cuestionado si la tradición se ha perdido o transformado, Fabián Orozco refirió que en el aspecto de la verbena se ha adaptado y convertido parte de la población, pues popularmente le nombran a las fiestas guadalupanas como el “Cañas Fest”.
El sacerdote puntualizó que en el tiempo de la verbena y romería en la zona se ha mantenido un ambiente de festejo y entretenimiento con la oferta de puestos que hay en los alrededores de la plaza Morelos, pero bajo un respeto religioso hacia la Virgen de Guadalupe.
Exhortó a la población al respeto de las costumbres y tradiciones de la fiesta, ya que la celebración es un reflejo de la imagen de Morelia de su devoción; invitó a los asistentes a exigir una bolsa para guardar los deshechos de la caña, cacahuate o mandarina y depositarla en los contenedores señalados.







