José Cacho
Morelia, Michoacán.- La devoción a la Virgen de Guadalupe se hace presente en Morelia. Por las calles de la ciduad transitaron decenas de feligreses vestidos de guarecita y huacho, para cumplir con las mandas o milagros que ha hecho la imagen de entre los creyentes.
Entre los puestos instalados en el jardín Morelos deambulan y se dejan ver algunos que llevan a sus hijos con vestimentas relativas al indigenismo náhuatl, conforme a la tradición.
Pues a 400 años se recuerda al relato que involucra al indígena, ahora santo, Juan Diego, quien fuera el primero en ver las apariciones de la virgen en el cerro del Tepeyac en la Ciudad de México.
Como forma de “manda”, es decir, tributo u ofrenda en agradecimiento a un favor hecho al creyente por la divinidad guadalupana, la creencia entre la población de acudir al recinto mariano vestidos como “guare” o “huacho” es la manera en que los devotos saludan a la imagen de la Virgen María.
En los costados del templo de San Diego, en la avenida Tata Vasco, se han instalado diversos puestos los cuáles ofrecen toda la indumentaria para los fieles creyentes.
En entrevista una de las comerciantes, Irma Macario, indicó que entre 400 pesos se gastan para el atuendo necesario para los niños que comprende desde el faldón, blusa, reboso, mandil, collares, trenzas, y huaraches, para el caso de las niñas; para el traje de huacho es necesario el sombrero, la camisa y calzón de manta, la faja, huaraches y el huacal.
La comerciante señaló que para el caso de los adultos el precio aumenta el doble, pues con toda la vestimenta se pueden gastar hasta los 800 pesos en ambos casos.
A un día de la gran fiesta mariana, Irma Macario precisó que las ventas en ropa para la fiesta de Guadalupe han incrementado durante el transcurso de hoy, pues muchos acudirán a pagar su manda el día de mañana.
Añadió que son más las ventas para atuendos infántiles pero en cuestión de adultos, son más las mujeres que acuden vestida de “guare” para el cumplimiento de la manda.
Así después de sortear el mar de puestos, uno alcanzará a ver la llegada de los feligreses vestidos, quienes arrodillados o en grupo recorren el pasillo central pues quedarán ante los ojos de la Virgen de Guadalupe para la elevación de oraciones y peticiones por su salud, economía, familia o seguridad.







