Juan Antonio Magallán
Morelia, Michoacán.- El ciclo alcista de las remesas de inmigrantes michoacanos que trabajan en Norteamérica está por concluir, ya que la tasa ha crecido únicamente en un 6.8 por ciento, cuando en 2014 y 2015 crecieron hasta en un 15 por ciento durante los primeros tres trimestres del año.
Lo anterior lo precisó Heliodoro Gil Corona, coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio Economistas del Estado de Michoacán (CEEM), quien señaló que ante “el efecto Trump” y la incertidumbre laboral en Estados Unidos, el envío de remesas caerá durante el año 2017 y a fines de 2016, no crecerá a más del 7 por ciento.
El investigador adscrito a la Facultad de Economía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (USMNH) señaló que las remesas familiares captadas en la entidad tuvieron un incremento de 6.8% durante el periodo enero-septiembre de 2016, menor al aumento observado a nivel nacional de 7.7% y menor a la tasa de crecimiento registrada en igual periodo de 2015, que en términos anuales fue de 15.7%.
Lo anterior significa que en Michoacán se registró un aumento de mil 893.5 millones de dólares en 2015 a 2 mil 022.2 millones de dólares en 2016, correspondientes al lapso enero-septiembre.
“En términos netos en 2016 hubo un ingreso adicional de remesas de 128.8 millones de dólares, cuando en 2015 para igual periodo fue de 256.2 millones de dólares”, detalló el investigador.
Durante los primeros tres meses de 2016, la recepción de remesas a nivel nacional ascendió a 20 mil 046.3 millones de dólares, de los cuales, a Michoacán llegó el 10 por ciento del total, Jalisco con el 9.3%, Guanajuato con el 9 %, Estado de México con el 6 % y Puebla el 5.4%.
Pese a ello, Gil Corona vaticinó que a pesar del crecimiento de envío de remesas de 6.8 %, hay señales de menor dinamismo futuro de las remesas familiares, ya que los migrantes optarán por “hacer un cochinito” o tener un capital guardado ante una eventual crisis que desataría el presidente electo Donald Trump.
Factores de repunte
Gil Corona explicó que entre los factores del repunte en las remesas, destaca el crecimiento moderado de la economía de los Estados Unidos; durante los primeros nueve meses del año reportó una tasa de crecimiento de 1.7%, un 0.8%, 1.4% y 2.9% en los trimestres primero, segundo y tercero de 2016.
Sin embargo, el empleo no agrícola sigue reportando datos robustos que ofrecen señales de fortaleza productiva con niveles promedio mensual durante el periodo enero-septiembre de 2016, con más de 200 mil empleos, “este desempeño del mercado laboral sigue favoreciendo a los trabajadores mexicanos y particularmente a los migrantes michoacanos laborando en aquél país”, añadió el coordinador de CEEM.
Por último Heliodoro Gil dijo que la depreciación del peso respecto al dólar prevaleciente durante 2015 y 2016, ha sido el principal incentivo para que los trabajadores migrantes enviaran más dólares a México y en particular a Michoacán. Durante 2016 la cotización promedio interbancario peso-dólar ascendió a 18.2968, desde los 15.5683 pesos por cada dólar registrada en 2015.







