Morelia, Michoacán.- El triunfo electoral de Donald Trump en Estados Unidos ja desatado una ola de violencia verbal contra los mexicanos, según reportan hoy varios columnistas nacionales.

En su columna En Tercera Persona, Hector de Mauleón aporta antecedentes de estos hechos.

“Niños golpeados en las escuelas, insultos raciales escritos en los aparadores, los baños, los muros, los autos. Twitter Moments reunió las denuncias de agresiones físicas y verbales que cientos de personas llevaron a las redes sociales luego del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Un hombre blanco se acercó a una mujer de “aspecto mexicano” y le gritó: “No puedo esperar a que Trump nos pida que violemos a tu gente y los enviemos de regreso detrás del mayor muro que vamos a construir. Regrésate al infierno, espalda mojada”.

A una adolescente mexicana que viajaba en un autobús las alumnas de una escuela privada le dijeron: “Debes ir sentada en la parte de atrás del camión, digo, Trump es el presidente”.

A una familia afgana, una vecina que llevaba 27 años viviendo en la misma calle le dijo: “Llegó el momento de que se larguen a su país”, escribe el especialista.

Carlos Loret de Mola, en Historias de Reportero, señala otros hechos.

“Me han platicado de muchísimos niños, en México y Estados Unidos, que por primera vez vieron horas de noticias en televisión, esperando el resultado de una elección que les atemoriza. Mi ahijada, de 7 años, que vive en Texas, no aguantó hasta la madrugada, pero tan pronto se despertó, corrió asustada a preguntar a sus papás quién ganó. Vaya manera de estrujar su inocencia.

“Me cuenta un extraordinario amigo que radica legalmente allá, que los compañeritos de su hijo de 9 años se despidieron de él a la mañana siguiente y le dijeron que lo van a extrañar en el colegio.

“Y a él le fue bien. Porque en una escuela de Michigan a los chavitos latinos los recibieron gritando el coro de Trump: build-that-wall!!! (construye ese muro). Maestras, maestros —seguro votaron republicano— pasan por alto las agresiones que hace una semana hubieran sancionado.

“A la hija adolescente de una pareja que lleva años viviendo en Estados Unidos la recibieron en la escuela con una hoja de papel que era un improvisado certificado de deportación. Enojada, se la arrancó a su dizque amiga, la hizo bolita y se la devolvió. La estadounidense contraatacó metiéndole el pedazo de basura en la boca”, aseguró.

Otros medios reortan más hechos.

Según el Southern Law Poverty Center, entidad que monitorea este tipo de incidentes, se han registrado más de 200 actos de acoso e intimidación motivada por odio desde el día de la elección. Pero podrían ser muchos más. Este jueves se hizo viral en Twitter una recopilación de testimonios que retrata este fenómeno. Se llama “Día 1 en la América de Trump”. Los afectados son los latinos, musulmanes, descendientes de indios, afroamericanos e incluso algunos votantes republicanos. Estos son algunos de los casos.

La ‘América Blanca’. Un adolescente afroamericano de Houston, Texas (donde ganó Trump) fue al colegio al día siguiente de la victoria de Trump. Según contó, en su salón de clases un compañero blanco  lo llamó “negro” y le dijo que debería estar “recogiendo algodón”, la labor de los esclavos en las plantaciones del siglo XIX. El joven tuvo que ser sacado del aula mientras invitaba al autor del insulto a repetirlo. Todo ocurrió ante las cámaras y el silencio de sus compañeros de clase, algunos de ellos también afroamericanos. El video tiene casi 200,000 retuits.

También está el caso de Chris Weatherd, un jugador universitario de fútbol americano. Salió de su casa este miércoles por la mañana y su camioneta, estacionada fuera del garaje que comparte con otro inquilino, amaneció con las lunas pintadas con mensajes de odio. “Vete a la m…, negro. Trump. Negro. Trump. Trump”. El tuit con el video tiene más de 25,000 retuits.

Según el medio Le High Valley Live, en Pensilvania un director de colegio admitió que un grupo de estudiantes comenzó a cantar “Recogedor de algodón, eres un negro, heil Hitler”. En otras escuelas, los baños amanecieron con pintas racistas que celebraban la victoria de Trump, insultaban a los afroamericanos y lanzaban vivas a la ‘América Blanca’. En Durham, Carolina del Norte, una pared roja apareció con un mensaje en letras blancas: “Las vidas de los negros no importan y tampoco sus votos”.

El muro ya existe. María Sánchez es una estudiante latina que vive en Missouri, donde también ganó Trump. Durante la campaña presidencial apoyó a Bernie Sanders y luego a Hillary Clinton. Este jueves entró a su habitación en el campus universitario y encontró su cuarto dividido a la mitad por un pequeño muro hecho por zapatillas, ganchos de ropa y otros objetos de su cuarto. Junto a ellos estaba un mensaje: “María, Trump ganó así que esta es una pequeña previa de lo que está por venir”. Su testimonio en Twitter fue compartido 45,000 veces.

La libertad religiosa, amenazada. El caso de los musulmanes no fue muy diferente. “No han pasado 24 horas (desde que Trump ganó). La hermana de mi amiga, que es musulmana, fue amenazada con un cuchillo por un seguidor de Trump mientras iba en bus hacia el campus de la Universidad de Illinois”, contó en Twitter la periodista Sarah Harvard. El tuit se hizo viral y la policía estatal la contactó ella por el mismo medio para poner la denuncia y buscar al responsable.

El miedo a usar la hijab, el velo de las mujeres islámicas, también se ha extendido por el país. En redes sociales abundan los testimonios de madres e hijas discutiendo si deben seguir usándala, bajo el temor a ser amenazadas y agredidas. El miércoles por la mañana, una estudiante contó en Twitter que vio a tres amigas musulmanas por primera vez sin la hijab. Les preguntó por qué y la respuesta fue previsible: por miedo.

Dividos por todos lados. El miedo y los insultos se extienen a otras minorías. Un descendiente de indios contó que le gritaron “vuelve a tu país, Apu”. A una descendiente de chinos, nacida y criada en Nueva York, le dijeron en la calle “vuelve a tu país, china”, contó su prima en Twitter. Según The Verge, las líneas de suicidios recibieron cifras récord de llamadas, sobre todo de miembros de la comunidad LGTBI. Los propios seguidores de Trump han sido agredidos: el Washington Post compartió el video de un anciano blanco siendo golpeado por un grupo de afroamericano bajo el grito de “Él voto por Trump”. El hecho se dio en Chicago. En Chicago ganó Clinton.

Rhio Oracion, la joven del testimonio en Facebook, explicó que no culpa a Donald Trump por lo que le pasó a ella, pero que sí es responsable de “plantar las semillas del odio en personas influenciables”. Puede que el empresario modere su discurso una vez que llegue a la Casa Blanca, de lo cual viene dando señales desde su primer discurso como presidente electo. Sin embargo, como muestran estas agresiones, su victoria ha desnudado la intolerancia y el racismo en un país que cada día está más dividido.

Fuentes: ElUniversal/rpp.pe

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