La purga de ex gobernadores corruptos del PRI va en serio. Y quienes han sido señalados por el dirigente nacional del tricolor, Enrique Ochoa Reza, deberían hacer caso a la fecha y de una vez empezar a pintar su calaverita.
Van para afuera. La decisión, nos dicen, se tomó desde Los Pinos y tendrá que cumplirse en los primeros meses del próximo año, antes de la elecciones estatales que incluyen el codiciado territorio mexiquense.
Fuentes muy bien acreditadas y conocedoras de cómo se mueven los hilos en la sede nacional del PRI explicaron a primeraplananoticias.mx la lógica de la limpia: el otrora partidazo está obligado a lavarse la cara si en verdad quiere llegar con posibilidades a las presidenciales de 2018. Lo tienen bien medido y para repuntar no les bastará con los errores y/o divisiones del resto de los partidos o con la polarización del voto. El PRI necesitas sacudirse, refrescarse y mandar señales de verdadero cambio; no tienen a la vista, además, un candidato fuerte ni suficientemente popular como para presumir
Por el lado de la economía y las finanzas nacionales, tampoco hay expectativas. Los recortes al gasto, las alzas en los precios de las gasolinas que se anuncian y la inflación que, se calcula, podría rondar el 4 por ciento en el primer semestre del año serán un duro golpe para la plantación electoral del priismo.
Así es de que han decidido ofrecer sangre. Y como en los antiguos rituales, la piedra de lo sacrificios la tienen ya lista. La ecuación no fue difícil: ?que le aportan ya al partido personajes como Roberto Borge, Fausto Vallejo Figueroa, Cesar Duarte, Rodrigo Medina y otros señalados por presunta alta corrupción? La respuesta es muy sencilla: además de desprestigio, nada. Hoy valen más fuera que dentro.
No tiene caso, pues, cargar con semejantes piedras tan pesadas. Si en cambio, su expulsión del partido y la posterior intervención de la Procuraduría General de la República (PGR) en su contra puede dar dividendos electorales, mas si se logra modificar la percepción de que el priismo no tiene remedio y se cae a pedazos carcomido por la impunidad de algunos de sus más impresentables militantes.
Tienen los comicios de los estados de México, Nayarit y Coahuila, en julio del próximo año, para evaluar, medir el resultado de su determinación.
No cumplir ahora, nos dicen quienes conocen de los derroteros en el edificio de Insurgentes Norte en la Ciudad de México, simplemente marcaría el principio de la derrota en el 18… Que ya se por si se antoja inevitable.
Pero no quieren morirse sin intentarlo.
!Ah! Y que no pretendan encubrir los encubridores oficiosos. Podrían salir chamuscados de la quema.
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