Morelia, Michoacán.- La caja vacía (2016) de Claudia Sainte-Luce, forma parte de la Sección de Largometraje Mexicano de la Selección Oficial del 14° FICM.
La película es el segundo largometraje de la directora, quien previamente había dirigido un par de cortometrajes y la multipremiada Los insólitos peces gato (2013), misma con la que participó también en el 11° FICM. En esta película tomó los roles de protagonista, guionista y directora.

Claudia Sainte-Luce
La caja vacía, de carácter casi autobiográfico, narra la historia de Toussaint, un emigrante haitiano que a sus 60 años todavía no ha podido arraigarse en ninguno de los países en los que ha vivido, y que ha fracasado en todas sus relaciones. El único lazo que le queda es su hija Jazmín; una desconocida para él, con la que retomará contacto obligado por su salud.
En una función para la prensa la directora, Claudia Sainte-Luce, declaró:
Sobre el carácter autobiográfico de la película:
“Creo que todas las cosas que hacemos tienen algo de nosotros. Estoy cercana a esta situación porque mi padre padece demencia vascular. Evidentemente no es así nuestra relación, porque creo que la enfermedad puede funcionar, más que como un obstáculo, como una posibilidad de reencontrar a dos personas que no se conocen en absoluto. Quería mostrar que ellos no se llevan desde hace un montón y no es que haya pasado ningún suceso catastrófico, sino que simplemente son dos personas que se alejan por cómo son y los dos seres están completamente solos.”

Claudia Sainte-Luce
Sobre la muerte y la enfermedad en su obra:
“Está muy presente cierta obsesión con la muerte, con cómo hace uno para seguir cuando alguien se va. En la película se muestra una manera de morir bastante fea para los que se quedan. No sé cómo será para la mente de la persona que está enferma. Pero me parece que es como tener recuerdos que poco a poco se van borrando hasta que se desconoce a quien tienes enfrente, como los miembros más cercanos de tu familia. Me documenté y vi que cuando uno tiene esa enfermedad llega a la etapa de la infancia, haciendo un salto hacía atrás, hasta recordar cosas maternas. Por eso era importante poner los flashbacks y dejar al personaje con la edad que tiene, hacer que viva un retroceso, porque cuando uno tiene esta enfermedad se comienza a ser niño de nuevo.”
Sobre la relación de esta película con la anterior:
“La preocupación me vino justo en el momento en que acabé la postproducción porque es inevitable comparar lo que se generó con esta y con la otra. El mayor reto era entender que cada una tiene su propio camino. Sin embargo, creo que ésta es definitivamente más oscura. Algo que me ayuda a no deprimirme es que no podía mentirme a mí misma. No puedo hacer algo y recurrir a un fórmula que ya funciona. Necesitaba probarme haciendo otras cosas. Entonces, tal vez tengo errores en la narración o como actriz, pero uno necesita equivocarse para evolucionar.”
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Fuente: FICM







