Alejandro Amado
Pichátaro, Michoacán.- La noche del domingo, un nutrido grupo de comuneros de Pichátaro expulsó a personas del pueblo a quienes señalan como talamontes y a quienes acusaron de querer imponer su ley en el pueblo, por lo que quemaron sus propiedades, sus aserraderos y sus vehículos. Los presuntos talamontes fueron llevados a Tingambato, la cabecera municipal, pero los dejaron ir, sostienen las fuentes de primeraplananoticias.mx, quienes pidieron confidencialidad respecto a su identidad.
Las personas expulsadas pertenecen a la familia González, y se les conoce como “Las Pepas”, quienes, afirmaron las fuentes, se dedican al robo de madera y agreden a quienes se dedican a defender los bosques, incluso han agredido en reiteradas ocasiones a policías de la comunidad.
“Querían tomar el control de la comunidad, y ayer se presentó un problema donde personas de la comunidad y policías resultaron lesionados, por lo que se convocó a la Plaza y los pobladores determinaron tomar acciones. Se tuvo que acudir a donde operan de forma clandestina, donde tienen aserraderos y astilladoras, y se les prendió fuego a sus casas, a sus automóviles y a su maquinaria”
Un total de siete vehículos, dos predios resultaron incendiados en esta justicia que tomaron por propia mano los comuneros de Pichátaro y hubo lesionados de ambos bandos, incluso algunos permanecen hospitalizados. Un policía herido se encuentra hospitalizado en Cherán y permanece en estado delicado, también por el lado de los presuntos talamontes hay personas delicados.
Los comuneros consultados enfatizan que la acción fue producto de la ineficacia de las autoridades frente a la depredación de sus bosques, asunto que quedó de manifiesto, afirman, pues las dos personas que en principio retuvieron pero que después presentaron ante la autoridad de Tingambato, ya fueron liberadas.
La comunidad mantiene el control de los accesos a su población, incluso el libramiento que pasa por ahí, y se respira tensa calma. La mañana de este lunes la gente de la comunidad se ha congregado en la plaza principal y los pobladores están realizando rondines para evitar que regresen las personas señaladas como talamontes.
A pregunta expresa de si el conflicto tiene algún vínculo con el tema del presupuesto directo o con partidos políticos, las fuentes consultadas subrayaron que este es un problema que responde únicamente a la defensa de los bosques.
Insistieron los comuneros en que existen evidencias de que los presuntos talamontes agredieron anteriormente a policías incluso con armas blancas y de fuego, por lo que comuneros pusieron un alto a este grupo de personas.







