AMBIGÚ 583

+ Sin cambios, estrategia federal de seguridad: SAC

+ Relevos en gabinete; el bueno, el feo y el malo

+ El secretario particular, el hijo de un amigo

 

Por Martha Elba Torres Martínez

En 12 años, la Secretaría de Seguridad Pública ha tenido 14 titulares que han durado, en promedio, menos de un año en el cargo. Y ha habido de todo: generales, comisarios, políticos y dos mujeres, bueno, hasta el poeta. Y voluntad de hacer bien las cosas, no ha faltado.

Entonces, si no es cuestión de perfiles, algo siempre sale mal. Por eso el clamor general que se revise la estrategia de seguridad que por lo menos en los últimos tres años, ha estado a cargo del Gobierno Federal.

Así lo reveló ayer el gobernador Silvano Aureoles y de una vez atajó la pretensión, con el presidente Peña a un lado: no hay cambio “y será la misma y una sola, en coordinación con el Gobierno de la República, más aun cuando en Michoacán enfrentamos un aumento en la incidencia de delitos de índole federal como son los homicidios y las acciones del crimen organizado”.

En respuesta, el Ejecutivo Federal le dio el espaldarazo para que implemente la Reforma Educativa hasta sus últimas consecuencias y sobre la CNTE y sus esbirros. Así que desde un punto de la autopista Cuitzeo-Pátzcuaro que inauguraron ayer y mientras normalistas bloqueaban vías del tren y cenistas Palacio de Gobierno, Silvano repitió por enésima vez: “no se entregarán plazas automáticas y se va a cumplir con el proceso de evaluación docente”.

Pero para todo esto y más, se necesitan recursos. Aureoles lo dijo ante Peña Nieto: “en finanzas, Michoacán enfrente una situación prácticamente insostenible”. Una parte, por el déficit de 5 mil millones de pesos en el sector educativo y los 9 mil mdp en salud, que recientemente nos acabamos de enterar.

Peña respondió que así como en seguridad y con la Reforma Educativa, apoyará el fortalecimiento financiero de la entidad:

“Sí le vamos a apoyar, en alcance a nuestras capacidades, a lo que nos impone el escenario del próximo año, pero creo que encontraremos la forma de poder apoyarle al fortalecimiento financiero de esta entidad, ante el reto que está enfrentando”.

Apuntó que el 2017 será “difícil en términos de gasto público. Y hay una razón central: porque los ingresos de los que dependían, y todavía dependen en forma importante los gobiernos, que son los ingresos petroleros, han caído, han disminuido, porque el precio internacional también se ha caído. Eso nos lleva a construir un mecanismo de protección a la estabilidad económica. Lo más sano, lo más importante, es cuidar la estabilidad de nuestra economía”, dijo.

Pero hay algo en lo que no reparó el presidente Peña. El reiterado señalamiento de Aureoles Conejo a las redes de complicidad con el crimen organizado que se tejieron, “incluso en las más altas esferas gubernamentales estatales”. Es evidente la alusión al faustismo.

Y es importante esta consideración del mandatario, porque esa nube negra que ya esta envolviendo a los gobiernos señalados de corruptos. No vaya a ser que en cualquier momento se pare en Michoacán con sus rayos y centellas…

***

Sin duda, la mejor decisión del gobernador Aureoles Conejo de los cambios en su gabinete, que inició la semana pasada –y vendrán muchos más en cascada-, recae en Alberto Frutis Solís, en la Secretaría de Educación.

La razón es de lógica elemental: con 30 años de servicio en la dependencia, conoce al dedillo, por arriba, por abajo, por detrás, y al frente, todos los recovecos del servicio y lo mejor, ha visto pasar infinidad de lacras en los cargos, a la estructura de la CNTE les conoce todos sus secretos ocultos.

Y esto no es cuestión de títulos nobiliarios. Ya ven al prófugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa, que supuestamente contaba con maestría por el Instituto Tecnológico de Monterrey y doctorado de la Universidad Complutense de Madrid, pero resultó que no aparece en los catálogos CISNE de esa institución ni en el TESEO del Ministerio de Educación de España.

Entonces, no necesitamos gobernantes “muy leidos y escrebidos”, sino honestos, humildes de corazón, pero con el carácter para anteponer el interés colectivo, sobre sus ambiciones personales.

A ver. ¿Para qué sirvió la doctora Silvia Figueroa? Para dos cosas: para nada y lo mismo. En el año que duró en el cargo ni siquiera 30 días despachó en las oficinas centrales. La última toma centista inició el 15 de mayo y terminó el 18 de octubre, hasta que llegó Frutis Solís. Aun así, sigue enchufada al presupuesto, pues no le es suficiente su abultada pensión como ex rectora de la Nicolaita.

¿Y por qué la CNTE no quiere a Frutis? Precisamente por eso. Porque no será un secretario a modo ni su lacayo. A todas y todos, más temprano que tarde, los doman o los corrompen, que es lo mismo. Y ahí ha estado Beto, viendo pasar el tiempo.

 ¿Que no es normalista? ¡Qué mejor! ¡huacala! Es licenciado en Pedagogía, con maestría en Educación campo Desarrollo Curricular.

¿Y cómo se come eso? Pues nada menos tiene el propósito de formar cuadros académicos de alto nivel, capaces de contribuir mediante el perfeccionamiento profesional y la investigación educativa, al diseño, reforma, desarrollo y evaluación de propuestas de intervención educativa.

En consecuencia, para los fines de la implementación de la Reforma Educativa en Michoacán, sirve más este perfil, que todos los doctorados juntos de la Figueroa…

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Y todo esto viene al caso, por esa frívola fijación en el gobierno silvanista, precisamente sobre los títulos nobiliarios. A todas las currículas de los nuevos funcionarios le bordaron mucho rococó como si eso fuera una garantía de honradez y eficiencia.

Pero solo una currícula de los 8 nombramientos dados a conocer el domingo 16, nunca se proporcionó a la prensa la de Miguel Alonso Olamendi, el nuevo secretario particular de Silvano. Entonces, ¿quién diablos es y de qué infierno subió?

Supimos de él, cuando Aureoles dio a conocer a su gabinete hace un año: el representante del gobierno de Michoacán en la Ciudad de México. Tan alejado y lejano del estado, un perfecto desconocido en Michoacán.

Y qué pena que un fulano con tantas ínfulas, solo se le mencione como el hijo de…

Así que al nuevo secretario particular del gober, hubo que rastrearle en el buscador por excelencia. Y esto se encontró en la columna de Mauricio Flores, en La Razón, del 5 de noviembre de 2015.

Junior de izquierda

El esfuerzo de Silvano Aureoles para devolver tranquilidad y prosperidad a Michoacán, puede enfrentar fuego amigo. Y es que entre el personal de The Palm o Sence, la leyenda es la de Miguel Alonso Olamendi que entre grandes convites y rubicundas francachelas se ostenta como “operador de los negocios” en Michoacán en seguridad pública, salud e infraestructura. Además, es sabida su afición por rentar jets Hawker 800 cuya matrícula empieza con “N”. ¿Será? Ojalá y no”.

Y por lo que se encontró tampoco es un padre admirable y cumplidor. En la página Poderjudicialvirtual.com aparece el expediente 1030/2011 del juicio de controversia familiar sobre pensión alimenticia promovido por Hadid Lores Suely en contra de Miguel Alonso Olamendi.

Pero el medio conocido es el padre.

Miguel Alonso Raya es originario de Guanajuato y en toda su vida política nunca pudo hacer crecer al PRD. Fue candidato a gobernador en 2000 por puros partidos piojos: el del Centro Democrático, Alianza Social y del Trabajo. En 2006 quiso ser por lo menos senador, y también perdió de forma vergonzosa. Entonces, como nunca gana una, mejor ha sido diputado federal en tres ocasiones, pero todas por la vía plurinominal.

Así que no nos cuenten: es un típico rábano: rojo por fuera y blanco por dentro.

Lo que si es preocupante, es que, efectivamente, el nuevo secretario particular de Silvano sea el que hace los “grandes negocios” en los contratos y adquisiciones del estado, porque entonces ya la amolamos…

***

Y a Juan Bernardo Corona le toca ser el más feo, porque va a bailar con la dependencia más fea.

Con una extensa currícula con cursos y diplomados hasta en el Instituto Patrulla, el abogado nicolaita cuenta haber sido “subdelegado Jurídico y de Gobierno de la Delegación Iztapalapa; director operativo en la Dirección General de la Policía Auxiliar y subdirector en la Subsecretaría de Participación Ciudadana de la Secretaria de Seguridad Pública, en la Ciudad de México”. Sin embargo, en el buscador favorito no hay ni una huella  por su paso por esa dependencia capitalina.

En Michoacán sí lo conocemos. Siempre con cargos menores tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, hasta ahora que fue diputado local.

Pero de su desempeño, por lo menos como secretario particular del encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia de Guerrero, Albertico Guinto Sierra, si hay rastro. Y lo encontramos en El Universal y en La Razón.

“Denuncian extorsión en Procuraduría de Guerrero. Comandantes de la Policía Ministerial y agentes del Ministerio Público denunciaron a Juan Bernardo Corona Martínez, secretario particular del encargado de despacho de la Procuraduría de Justicia en Guerrero, Albertico Guinto Sierra, de exigirles hasta 200 mil pesos para otorgarles cambios de adscripciones.

“La denuncia, entregada por escrito a medios de comunicación y en la que se pide el anonimato, expone que los comandantes de la Policía Investigadora Ministerial o agentes son obligados a pagar, incluso, para permanecer en algún lugar.

“Los inconformes dieron a conocer que en las últimas rotaciones registradas en la Policía Ministerial, en Acapulco, Iguala y la Costa Chica, los comandantes fueron advertidos que cualquier asunto relacionado con la procuraduría en materia administrativa debe de atenderse en forma directa con Bernardo Corona, quien es el particular de Guinto Sierra.

La Razón: “Sí queremos un cambio de adscripción, significa que tendremos que dar al secretario otros 75 o 100 mil pesos, aunque sabemos de compañeros a los que les han pedido hasta 200 mil pesos, como el reciente cambio de Acapulco”, dijeron.

“Para la comandancia regional del puerto de Acapulco, el director Díaz Reyes habría sugerido al comandante Cristóbal García Miranda, pero Bernardo Corona designó a Félix Suástegui Zambrano.

 “Según los denunciantes, el comandante Cristóbal García tiene un limpio historial y experiencia en el cargo de más de 18 años; en tanto Félix Suástegui es recién ingresado a la corporación, pero recomendado de Bernardo Corona, quien entró en lugar de Crescencio Callejas, actual subdirector operativo en la comandancia regional de Chilpancingo.

“En el caso de los agentes de los ministerios públicos, señalaron que las exigencias económicas han salido en forma directa de los fiscales regionales de Acapulco, Esteban Mendoza; Costa Chica, Ernesto Jacobo, y Zona Norte, David García Muñoz. Mencionaron que en caso de continuar esta presión económica por parte del secretario particular de Guinto Sierra, tendrán que realizar manifestaciones públicas en protesta”.

Y otro dato que aporta el diario capitalino:

“Juan Bernardo Corona fue miembro del Partido Alternativa Socialdemócrata, que perdió su registro en Guerrero por no alcanzar el porcentaje establecido en la ley y terminó con una denuncia en la agencia del MP por sus irregulares manejos financieros al no poder comprobar sus dirigentes más de un millón de pesos asignados como prerrogativas. Esta denuncia consta en actas en el Instituto Electoral del estado de Guerrero, en el que Bernardo Corona fue representante”.

Otro del que también hay que preocuparse… (A)


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