Hay unanimidad y coincidencia, dentro y fuera del gobierno: los cambios en las secretarÍas del gabinete están marcados por la urgencia de recuperar terreno y control en los sectores donde se ha perdido, pero también por la ineficiencia y escasos resultados de quienes ahí despacharon durante poco más de un año.

En el caso de la SecretarÍa de Salud, el paso del mexiquense Carlos Aranza Doniz que inició desde el gobierno anterior, se empañó por la constante protesta de los trabajadores de la dependencia por la negligencia en el abasto de medicamentos y los descuidos para la formalización laboral, que afectó el servicio en los nosocomios de la entidad, además de denuncias sobre supuestos desvíos de recursos que ascenderían a 5 mil millones de pesos en los dos años y seis meses que permaneció en el cargo.

Llega a relevarlo la exdirectora de la Facultad de Medicina de la UMSNH, Silvia Hernández Capi. Sin cargos de relieve en el sector público, se espera que por su experiencia -esta sÍ reconocida- en diversas actividades y proyectos relacionados con el sector Salud, pueda enderezar la relación con los sindicatos de la secretarÍa y proyectarla hacia lo que le corresponde: ser pilar de la política social del gobernador Silvano Aureoles, no un centro de ‘grillas’ y disputas internas.

Por cuanto toca a la secretarÍa de Seguridad Pública, el combate a la delincuencia y a los grupos violentos que han generado zozobra entre la población e importantes pérdidas económicas a los sectores productivos de la entidad, reclamaba la atención urgente del titular del Ejecutivo, debido al incremento de hechos delictivos registrados en la entidad en las últimas semanas.

La percepción no cambia, además, y hoy nuevamente la entidad ha sido colocada por los organismos empresariales, entre las más inseguras del país.

Para reforzar las estrategias en seguridad pública e incluso modificarlas, llega Juan Bernardo Corona, en sustitución de Juan Antonio Bernal Bustamante.

El todavía diputado local -hasta el miércoles el pleno del Congreso le autorizará la licencia para ausentarse- es de todas las confianzas del gobernador, quien incluso lo tuvo como asesor de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados en la pasada Legislatura federal.

Con reconocidos conocimientos en materia de prevención del delito y promotor de la participación ciudadana y la defensa de los derechos humanos en las tareas policiacas, Corona ocupó la subsecretarÍa de Participación Ciudadana en la SSP de Ciudad de México, mismo cargo que ha desempeñado aquí en Michoacán con anterioridad.

El político perredista conoce además, como pocos, la conflictiva Tierra Caliente de la entidad, los grupos que ahí operan y las organizaciones sociales y políticas en las que podrá apoyarse en las tareas de prevención del delito y la urgente recuperación del tejido social en la region.

Eficacia y precisión, lealtad con el proyecto del gobernador, resultados en el combate a la delincuencia y mejor percepción ciudadana, es lo que se espera de Juan Bernardo Corona.

En la secretaria de Educación, en tanto, era obligado el relevo de Silvia Figueroa Zamudio, rebasada y a la vista de los hechos, hasta relegada, en las negociaciones con la sección 18 de la CNTE en el caso de la instrumentación de la reforma educativa en Michoacán. A pesar de esa opacidad, recibió un espaldarazo del gobernador Silvano Aureoles, con una segunda oportunidad en el gabinete, ahora en la secretaría de Cultura.

En lugar de Figueroa, fue designado Alberto Frutis Solis. Con amplia experiencia en el sector, negociador por excelencia, tiene ahora en sus manos una de las prioridades de este sexenio: poner orden en la secretarÍa, aplicar los esquemas que concluyan en la reorganización y salud de la operación financiera y administrativa de la institución y mantener abiertos los cauces del diálogo y los acuerdos con la CNTE y los normalistas.

A la secretaría de Turismo llega también a poner orden Claudia López Chávez. Con muy buen curriculum llega al cargo la egresada del Tecnológico de Monterrey, especializada en el desarrollo de empresas turísticas. Ya en el año 2000 pasó por la dependencia, y desde la subsecretaría de Promoción Turística, diseñó y dirigió la exitosa política de marca “Michoacan, alma de México”.

De su antecesora poco hay que decir. Su inexperiencia y desconocimiento de la función pública resultó evidente y confundió -malamente para el estado- la promoción turística con la frivolidad y la pachanga.

Finalmente, para comentarse por su relevancia, el nombramiento de Martin García Avilés en la secretaría de Pueblos Indígenas. Político de larga militancia, operador clave de Silvano Aureoles, su mano tendrá que verse, y rápido, en el trato con las comunidades y el apaciguamiento de añejos conflictos y problemas que tienen que ser atendidos antes de que se desborden y/o contaminen por otros factores y actores ajenos a los pueblos.

Y ahora, a esperar los ajustes que también se harán en el gabinete ampliado, esta misma semana.

Lo leyó usted en primeraplananoticias.mx

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