Bruno Xavier Bastién
Si hay algo que reconocerle es su cinismo. Hace tres años los habitantes de Tepalcatepec, el municipio que “gobernaba”, lo corrieron ¡a huevazos! porque ya estaban hartos de su tropelías y relaciones con los barones de la droga, quienes eran la verdadera autoridad en el pueblo.
Memo no es una blanca paloma. Nunca lo ha sido, pero desde hace varios meses navega con la bandera del “activismo social”. Memo opina de todo, fija postura de todo y da sugerencias para resolverlo todo.
Los liderazgos de su partido, el Revolucionario Institucional, no lo toman en serio, no se dejan ver con él ni quieren que se les relacione con él. Sus propios correligionarios le pusieron un apodo que lo dibuja de cuerpo entero: Grillermo Violencia.
Fue dirigente del Frente Juvenil Revolucionario, diputado local, secretario general del PRI, alcalde de Tepalcatepec… todo por obra y gracia de Jesús Reyna García, el otrora mandamás del priismo michoacano caído en desgracia, preso desde 2014 por sus nexos con el crimen organizado, los cuales quedaron evidenciados por los testimonios gráficos de sus reuniones con Servando Gómez Martínez La Tuta, jefe supremo del cártel de Los Caballeros Templarios.
¿Qué ha dicho Grillermo Violencia sobre eso? Nada. Si acaso algún intento de deslinde.
Luego de ser defenestrado del cargo de alcalde de Tepalcatepec, huyó de la Tierra Caliente y se refugió en Morelia, donde desde entonces es habitual verlo en cafés y restaurantes, escoltado, temeroso.
Fue entonces cuando a Grillermo le surgió el gusanito del activismo social. No tenía a dónde hacerse, de algo tenía que vivir.
Los primeros blancos de su activismo social fueron el entonces comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, y los servidores públicos que llegaron con él. ¿Su tema favorito? El combate al crimen, fallido desde su perspectiva, pero inexistente durante su fugaz paso por la alcaldía de Tepalcatepec, a donde simplemente no pudo haber llegado sin el apoyo de los cárteles de la droga, pues Grillermo fue electo durante las narco elecciones de 2011.
Varias preguntas quedan en el aire: ¿de qué ha vivido Grillermo todo este tiempo?, ¿quién le suministra fondos?, ¿qué intereses defiende?
Origen es destino. Y con el cínico de Grillermo Valencia más vale andarse con cuidado. Ya se acostumbró a ser un engañabobos.







