Fotos: ACG
Morelia, Michoacán.- La violencia regresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana. En el lugar, un grupo de jóvenes estudiantes se enfrentó a pedradas, palos y golpes a los paristas que mantienen secuestrado el lugar.
Los estudiantes, que en redes sociales convocaron la liberación, se apostaron a las afueras de la institución para tratar en dos ocasiones de liberar el lugar de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).
Con batas, palos, cascos, franelas y lo que pudieran tener a la mano, el grupo de alumnos esperó en los alrededores de la facultad para buscar un lugar por donde lo que alertó a la CUL.
En el primer intento desde temprana hora, lograron entrar por el segundo acceso por la parte de atrás, pero fueron superados en número por los rechazados. Tras esto dos integrantes de la CUL pertenecientes a la Casa del Estudiante Isaac Arriaga fueron detenidos.
Otro grupo de galenos intentó dialogar con los inconformes en la entrada principal para que quitaran las cadenas de la puerta, y así se produjo un forcejeo tras el cual se abrió la puerta. Ahí empezó un segundo evento de violencia donde con piedras y palos los aspirantes y rechazados hicieron retroceder a los estudiantes nicolaítas.
Derivado de esto un grupo de los inconformes salió a agredir, en la cual se pudo constatar que dos individuos de alrededor de los 40 años atacaron a los galenos.
Ante el posible desalojo, minutos más tarde llegaría un contigente de personas que decían ser parte de la CUL para brindar apoyo al grupo que mantiene tomada la facultad.
Ya para las once y media de la mañana el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) desplegó dos líneas de separación para brindar una brecha de seguridad entre ambos bandos.
Al lugar arribaron profesores de la Facultad y personal administrativo a dialogar con el grupo de estudiantes de Medicina para pedirles evitar la violencia; los estudiantes se negaron a retirarse y hasta el momento se mantienen en la zona.
Por su parte uno de los representantes de la CUL, que sólo dijo llamarse Magdiel, afirmó que liberarán hasta que cumplan sus peticiones.
Exigió la presentación de sus dos compañeros retenidos, y denunció el uso de armas no letales como gas lacrimógeno y balas de pintura que ocasionaron lesiones dentro de las filas de sus compañeros.























