Desaparición de cura y balacera en Morelia: casos que inquietan

Hay hechos, denuncias, acusaciones públicas y declaraciones que obligan a los diversos actores involucrados -por su cargo y representación- a la precisión y la claridad; por parte de las autoridades encargadas de la procuración de justicia, se esperaría la profundización y transparencia de las investigaciones que corresponden.

Son los casos relacionados a la desaparición del sacerdote José Alfredo Lopez Guillén y a la persecución y balacera que se registró en la madrugada del miércoles en Morelia, donde fue “acribillado” un sobrino del diputado local Wilfrido Lázaro Medina.

Veamos.

Muy puntual y precisa deberá ser la investigación que la Procuraduría General de Justicia del Estado realice sobre la desaparición del cura José Alfredo Lopez Guillén y, ahora se sabe, su acompañante: un jovencito de 16 años con quien se le vio la ultima vez en la comunidad de Janamuato, municipio de Puruándiro.

Del paradero del sacerdote no se sabe desde el lunes y fue hasta el miércoles -dos días después- que se presentó la denuncia respectiva. Ayer, el cardenal Alberto Suárez Inda lamentó los hechos y aseveró que López Guillén había sido “sacado” de la iglesia de Janamuato, luego de robarle -sus presuntos captores- algunos objetos y su vehículo. La arquidiócesis de Morelia no dudó en subrayar que el cura fue víctima de un secuestro.

La Iglesia no mencionó para nada la compañía del joven. Y se trata de un elemento que, sin duda, puede abrir otras líneas de investigación, además de la del presunto secuestro.

Este dato fue revelado por el gobernador Silvano Aureoles en una entrevista que concedió al periodista Joaquín Lopez Dóriga. Precisó el mandatario que antes de “desaparecer”, al cura se le vio en compañía del joven “de aproximadamente 16 años”, encargando algo de comer, “tortas y refrescos”. Y luego, sí, “ambos desaparecieron”.

El jefe del Ejecutivo, incluso, lamentó que la denuncia se haya presentado dos días después de la desaparición del párroco. Eso complica el desarrollo de las investigaciones, subrayó.

En tanto, anoche, el diputado local y ex alcalde de Morelia, Wilfrido Lázaro Medina, emitió un comunicado para informar que en la balacera que se registró en la madrugada del miércoles en la capital del estado fue acribillado uno de sus sobrinos, quien previamente había sido “secuestrado mientras circulaba con algunos de sus amigos”.

El legislador advierte de los peligros y riesgos que ahora enfrenta tanto él como su familia por lo que se ha publicado sobre la persecución y balacera y sostiene que son varios los legisladores que han sido víctimas de episodios relacionados con la delincuencia en el estado.

Entendible la pena y dolor que sufre en estos días la familia Lázaro Medina. La solidaridad es manifiesta y va por delante.

Sin embargo, el relato que ofrece sobre el secuestro de su sobrino, el atentado del que fue objeto para deshacerse de él y sus amigos y la denuncia que hace de los hechos de que han sido víctimas otros legisladores, demandaría mayores precisiones de parte del propio diputado y una investigación a fondo y transparente por parte de la Procuraduría.

A eso obliga la gravedad de la denuncia pública del diputado. La sociedad michoacana se los agradecería.

Lo leyó usted en primeraplananoticias.mx

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí