La crisis por falta de gasolina en Michoacán toma ribetes insospechados.
Según los reportes, hoy el 90 por ciento de las 600 estaciones de servicio de gasolina de Michoacán sufren escasez del combustible, informó el administrador Jorge Velázquez Albor que representa a Tacámbaro, Carácuaro, Villa Madero, Acuitzio del Canje y Ario de Rosales. Las numerosas fotografías y testimonios que acompañan varias notas de prensa le dan la razón.
Y mientras tanto, anoche ya inició el transporte ilegal del combustible en vehículos particulares. Un reportero de este medio capturó la fotografían que acompaña a este texto, en el cual se aprecia una camioneta Nissan que traslada en pleno centro de Uruapan al menos de 500 litros de gasolina en bidones de plástico.
Según el Reglamento para el Transporte Terrestre de Materiales y Residuos Peligrosos, quienes transportan así la gasolina estarían incumpliendo varios artículos. Sin embargo, ese mismo reglamento apenas impone multas económicas que pueden ir desde casi 79 mil pesos hasta menos de 400 mil pesos.
Surgen las preguntas. ¿Qué daño podría llegar a provocar un accidente de una camioneta que circula en pleno centro de una ciudad cargada con al menos 500 litros de gasolina en bidones de plástico? ¿A qué peligros se expone a la ciudadanía al circular de esa manera? ¿Es proporcional la multa económica de un máximo de 400 mil pesos al daño que podría generar un accidente?
El manejo de combustibles líquidos no es broma. Apenas este lunes un total de ocho muertos y 87 heridos causó una explosión en un vertedero cerca de Caracas, Venezuela, generado por la incineración con gasolina de productos adulterados. El junio de este año, en España, al menos una persona murió y otras cuatro quedaron graves luego que un hombre entrare en un bar y provocara fuego con un bidón de gasolina. En Chile, hace algunos meses, el secretario regional ministerial de Salud de la región de Aysén, Pablo Mardones, recordó a miles de ayseninos que guardaban gasolina en sus casas que “al interior de los domicilios no está permitido almacenar cantidades superiores a cuarenta litros de combustibles, y dentro de las casas el máximo es 20 litros. No queremos que las casas se transformen en polvorines”.
Pero en Michoacán, a vista y paciencia de todos, se pasean camionetas con 500 litros de combustible. Sin autorización, sin seguridad, sin los cuidados mínimos para transportar una carga como esa.
¿Qué habrá que esperar para que las autoridades federales resuelvan hacer algo?







