No han sido uno, sino varios los avisos: los normalistas, sobre todo de Tiripetío, sueltos, pueden provocar una desgracia. Salen a provocar, a generar violencia. Los hechos son irrefutables: no protestan, delinquen. Sus métodos causan temor y encono. Sus dirigentes, los que los usan y abusan, apuestan por la desestabilización; seguro que en su discurso y arenga engañan con la “derogación” del gobierno.

Desde años atrás, se convirtieron en brazo provocador, activo de fuerza de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).  Endebles sus argumentos políticos, sociales y de defensa de la educación pública (de risa aquello de que se eliminará del plan de estudios la enseñanza del idioma inglés), la rijosidad es su principal arma; carne de cañón de la abusiva Sección XVIII de la coordinadora, su “lucha” es por las plazas automáticas y para todos: sean buenos o malos estudiantes; hayan o no cumplido en tiempo y forma con su formación académica; tengan o no blasones para la docencia. ¿Y los tienen? La mayoría, por supuesto, no.

¡Ah! Pero nunca les digan que hay que estudiar. Y es que para mayor depresión y preocupación: resulta que estos jóvenes ni siquiera han entendido que la lucha de clases pasa por el estudio y la preparación; por el conocimiento, el análisis y la razón. Pero se les va en puro rollo… Seguirán siendo carne de cañón.

Se sabe que hay, en la mesa, mil 500 plazas… Pero ellos no las quieren concursar. Las pretenden regaladas, sin mayor trámite. No las quieren ganar con el estudio y la preparación,  la más o menos rigurosa evaluación, sino en las marchas, bloqueos y plantones.

Y sí, estos jóvenes son los que tienen secuestrados más de 200 vehículos -incluyendo autobuses y pipas con combustible-; son los mismos que desde el jueves de la semana pasada volvieron a salir a las carreteras y caminos a bloquear el tránsito y a robar e incendiar más vehículos; son los mismos que, sueltos, pueden provocar una desgracia.

Algunos fueron detenidos por los delitos cometidos ayer; se les fincarán responsabilidades penales, señala el informe la Procuraduría de Michoacán.

La Secretaría de Seguridad Pública, en tanto, desde anoche desplegó un operativo preventivo y de vigilancia en las carreteras y caminos de Michoacán para evitar actos vandálicos y acciones violentas de los compañeros de los detenidos. Ronda el fantasma  de la provocación.

Serán horas, días de tensión, los que vienen. Sí, lo deseable siempre es el diálogo… Pero lo que se ve son vehículos incendiados.

Andan sueltos los normalistas. Y de verdad, pueden provocar una desgracia. Ojalá no. Que alguien los aplaque.

Lo leyó en primeraplananoticias.mx

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