Las repercusiones ya se sienten: Michoacán fue el tercer estado del país que más empleos perdió en julio.
Según un reporte de hoy de El Universal, con cifras del IMSS, la tendencia es a nivel nacional. Pero es cierto que afecta más a unos estados que a otros. Y Michoacán es de los más afectados.
En total, 105 michoacanos perdieron su trabajo cada día en el estado. Y el problema afecta más a los jóvenes, que son precisamente los llamados a renovar el mercado laboral en términos cuantitativos y cualitativos. Según reportes del INEGI, en Michoacán había hasta enero de este año 71 mil 300 personas desempleadas. De ellos, casi 32 mil (lo que equivale a casi 45%) son jóvenes.
El gobierno hace esfuerzos. Al menos 3 ferias del empleo están programadas en Michoacán solo para el mes de agosto. Y durante el año ya se han realizado casi 20. “El objetivo”, aseguró en su momento el titular de Sedeco Antonio Soto, “es que cada michoacano y michoacana cuente con las facilidades y oportunidades de tener una fuente de ingresos estable y permanente”. En cada una de ellas se ofertan en promedio unos 500 puestos de trabajo y muchos asistentes logran colocarse, indicó Soto.
Pero los esfuerzos oficiales no bastan. Ni las mejores intenciones podrían bastar. Resulta que Michoacán –junto con Oaxaca, Guerrero y Chiapas– tiene una característica que lo distingue negativamente del resto del país: el poder de la CNTE.
Según el reporte del IMSS, “la inseguridad y los bloqueos del magisterio fueron algunos de los factores que explicaron el cese de 3 mil 256 trabajadores en Michoacán, la tercera entidad con más empleos perdidos en julio”.
Las noticias dan cuenta de ese factor. A diario decenas de empleados que laboran en el Centro Histórico aseguran temer despidos; los propios dueños de comercios, hoteles y restaurantes que viven básicamente de la población flotante en esa zona también admiten que ante la invasión de la CNTE y la baja de las ventas enfrentan un dilema doloroso: despedir personal o cerrar.
Es la última obra de los maestros rijosos: dejar sin empleo a miles en Michoacán.







