Alejandro Amado / Primera Plana
Morelia, Michoacán.- Ya eran casi las cinco de la tarde, y los profesores continuaban llegando solos o en pequeños grupos al Deportivo Bicentenario con la intención de cobrar las quincenas 11 y 12, correspondientes a junio. Los paraguas los delatan, sea para la lluvia o el sol. La mayoría vienen preparados con ellos, como es visible también en las marchas donde se oponen a la Reforma Educativa. La mayoría son institucionales, pero era posible encontrar a uno que otro democrático tratando de pasar desapercibido.
Una llovizna ya empezaba a caer cuando un policía se acercó a comentarles que, sin importar la hora, todos serían atendidos hoy mismo. Buscan su pago por las quincenas que no pudieron cobrar debido a la polarización dentro del magisterio, donde profesores democráticos impidieron a muchos institucionales, y algunos democráticos, realizar sus cobros.
Así sucedió en Arteaga, por ejemplo, donde sólo un profesor pudo cobrar; los demás tuvieron que trasladarse a Morelia, gastando alrededor de mil pesos sólo en gasolina y pasando largas horas en carreteras que además se ven congestionadas precisamente por profesores que buscan cobrar mientras otros tratan de impedirlo.
Un profesor originario de Arteaga, y quien cobró en el Deportivo Miguel Hidalgo, refiere que no es costeable venir a Morelia, pues su ingreso es de cinco mil 400 pesos al mes y gastó casi el 20 por ciento de su sueldo sólo en venir a recoger su pago.

Polarización complicó los cobros
Debido a la polarización en el magisterio, muchos de los docentes prefieren no hablar con los medios de información, y quienes lo hacen piden el anonimato y la discreción. De manera que las historias de profesores y su experiencia al cobrar sus quincenas atrasadas se presentan de forma anónima. Los institucionales temen represalias de los democráticos, mientras que los centistas buscan sólo el pago de la quincena 11 y esperan los resultados de las mesas de negociación.
“Usted puede diferenciar a los democráticos de los institucionales porque los primeros vienen con lentes oscuros y gorras, como queriéndose ocultar; les da pena venir a cobrar, pero la necesidad es más grande”, refiere un profesor democrático que acudió con la esperanza de cobrar sólo la quincena 11, pues de aceptar la tarjeta bancaria ya no le respaldará la coordinadora ante cualquier eventual decisión que beneficie al magisterio. Algunos no son tan optimistas y creen que sus líderes ya se vendieron, por lo que no tiene caso continuar apretándose el cinturón.
La mayor concentración de docentes se dio en este módulo, pues los ubicados en las instalaciones de La Feria y del Deportivo Miguel Hidalgo se encargaban únicamente de la quincena 12 para profesores provenientes del interior del estado.
Todavía en la mañana se dio un conato de violencia, pues profesores de la CNTE intentaron sin éxito boicotear los pagos. El saldo fue sólo de algunos empujones, pues no hubo detenidos y la mayoría de los inconformes se retiraron.

Burocracia y falta de organización no ayudó a docentes
Varios maestros consultados, tanto en el Bicentenario como en el Deportivo Miguel Hidalgo externaron su molestia por la burocracia que caracteriza los pagos atrasados.
Tal fue el caso de una profesora proveniente de Sahuayo, quien gastó alrededor de 800 pesos en gasolina para poder realizar el viaje a Morelia, y quien pudo cobrar sin problema la quincena 12 en el Deportivo Miguel Hidalgo; se hacía a la idea de esperar cinco horas en el Bicentenario a fin de cobrar su quincena 11.
La profesora ya traía su tarjeta bancaria recién expedida y espera poder cobrar sin problema su próxima nómina. Caso especial es el de su marido, quien no cuenta con una plaza y cubre interinatos, y lleva dos años esperando el pago de seis quincenas que se le deben por trabajar en la región Zamora y manifiesta la incertidumbre de llegar a ver ese dinero, ante los cambios que ha sufrido la Secretaría de Educación y los que vienen con la Reforma Educativa.

Si bien ambos coinciden en algunos puntos con las demandas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, refieren que no han abandonado el salón de clases y lamentan la situación que los hace perder un día entero para poder obtener su pago.
“El problema es que no te pagan las dos quincenas, sino que una vez que te pagan una, te sacan y te tienes que volver a formar para poder hacer el otro cobro, de manera que te toca pasar todo el día, primero bajo el sol y ahora bajo la lluvia, para poder cobrar”, lamentó una profesora que ya estaba en su segunda fila, tras cinco horas para obtener sólo un pago.
Una pareja de profesores de avanzada edad reclamaban que nadie les resolvía sobre su particularidad, pues cuando activaron la tarjeta no estaba el depósito que les aseguraron tendrían. El empleado del banco a quien le reclamaban no les resolvió y les dijo que se formaran, pese a que habían pasado toda la mañana y parte de la tarde en las largas filas, el empleado los dejó hablando y sin solución alguna.

Una profesora proveniente de Tuxpan se mostró visiblemente molesta, pues aunque hizo el trámite de la tarjeta en tiempo y forma, de cualquier manera tuvo que trasladarse hasta Morelia para poder cobrar, ya que cuando intentó hacerlo en su región le dijeron que hubo un problema con su caso y tendría que venir a Morelia.
Los maestros definen como “un viacrucis” las largas filas que conlleva el proceso de cobro. En algunos casos fueron necesarias tres horas bajo el sol, además de otras dos al interior del domo del Complejo Deportivo Bicentenario, sólo para poder cobrar una quincena.
Encima de ello, dentro del domo pudieron percatarse los docentes de que sólo se utilizaba la mitad de los asientos, teniendo bajo las inclemencias del tiempo a cientos de maestros que podían haber realizado su espera sentados a la sombra al interior del recinto deportivo.
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