La posible excarcelación del ex dirigente de las autodefensas (de un sector, el más mediático), José Manuel Mireles, se ha vuelto a poner de moda, acompañada por un rosario de alegatos sobre derechos humanos, conceptos sosos de lucha social, histriónicas interpretaciones de la movilización de la que fue protagonista el médico de Tepalcatepec y una que otra banderita que asoma añorando “la revolución interrumpida” que nunca fue.
En los excesos, unos cuentan hasta los días, las horas y los minutos para que “el gran suceso” ocurra -como si en eso fuera la vida de los michoacanos- y otros dan cuenta de la pronta liberación del líder social que Michoacán y México entero, !faltaba menos!, estaban esperando.
De la ignorancia supina que muchos más alardean queriendo comparar lo que pasó aquí con el proceso colombiano, !bueno!, mejor ni hablar. Las poses pseudointelectuales con aires de izquierda sirven ya hasta para el choteo. En fin.
¿Que Mireles puede salir libre? Por supuesto. ¿Que su encarcelamiento fue arbitrario, fuera del orden legal, y obedeció más a la necesidad política del ex comisionado Alfredo Castillo? Ni duda cabe. Tampoco se discute que de acuerdo al tan en boga “debido proceso”, nadie puede quitarle al famoso ex líder de autodefensas ese derecho. Hasta aquí, no hay discusión ni discrepancias. Y que salga libre, que es lo justo y apegado a derecho.
Tampoco es un secreto que su liberación es una medalla que quieren colgarse los partidos Movimiento Ciudadano, de la Revolución Democrática y hasta el gobierno del estado.
Sus ansias nos recuerdan, ahora que se acercan los Juegos Olímpicos de Río, a los dirigentes mexicanos (!saludos Alfredo Castillo!) que cada cuatro años encabezan la delegación mexicana: de las pocas medallas !todos se quieren colgar!
Pero bueno, dicho lo anterior y luego de que otra vez haya un desgarramiento, no de vestiduras, sino de pieles… y hasta corazones rotos, ¿alguien puede argumentar que las autodefensas fueron de verdad un movimiento social?
¿Alguien puede afirmar, sin ondear banderitas, que la mayoría de sus dirigentes, incluyendo a Mireles (hasta que se portó mal) no fueron comparsa y hasta Patiños de la estrategia de Castillo?
Así, la neta, ¿les cae?
Que cuenten los días, las horas y los minutos. Y que Mireles esté libre. Ya les dará hartas entrevistas… !ah! Que no se olvide de la pauta cuando sea candidato. Que seguro lo será. Es otra medalla de la que se querrán colgar.
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