Culiacán, Sinaloa
Visitas conyugales fuera de horario, entrada de equipos de internet satelital Starlink, refrigeradores, e incluso, camionetas con docenas de cajas sin revisar, son solo algunas de las irregularidades que jefes y custodios permitían que ingresaran a penales estatales de Sinaloa, a cambio de sobornos, durante la gestión del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Las mismas prácticas ocurrían cuando estaba de secretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, ambos acusados por el gobierno de Estados Unidos de presuntos nexos con el narcotráfico, revela una publicación de El Universal este 16 de Mayo.
El diario documenta que en diversas fichas de la Unidad de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad informan que en 2024, en el Centro Penitenciario de Aguaruto, en Culiacán —considerado uno de los más violentos del estado—, se ubicó una colusión de jefes y custodios para dejar pasar objetos no permitidos a cambio de dinero y regalos.

Agrega que en un acta fechada el 28 de noviembre de 2024 se reporta que en abril de ese año, “de manera voluntaria”, un grupo de custodios permitieron el ingreso de objetos prohibidos, como un refrigerador de aproximadamente 20 pies, un equipo de internet satelital Starlink, así como paquetes sin ser revisados.
El documento adiciona que una custodia en turno no revisaba el contenido de las maletas y mochilas de los celadores que ingresaban al centro penitenciario.
El diario señala que además de eso, se reporta que en la mesa de revisión general, de forma voluntaria, el jefe de servicios y vigilancia del penal fue omiso al dejar de supervisar y se permitió que visitantes ingresaran a cambio de un soborno, seis cartones grandes, una hielera y un aparato electrónico.

“Con su conducta omisa permite que el servidor público responsable de la mesa reciba dádivas en especie y pecunia de las visitas, a cambio de no revisar diversos objetos”.
Agrega que “cajas de cartón y bolsas con artículos que referidas visitas ingresaron; así como también, cuando ante su omisión permite por el área de acceso de vehículos, el ingreso de dos automóviles sin el debido control, omitiendo realizarles la requisa correspondiente a los referidos automotores y al contenido de los productos que transportaban (aproximadamente 20 cajas de mandado y productos diversos)”.
Otros casos sorprendentes que documenta El Universal ocurrían en ese penal: en el expediente CHJEP/SSP/024/- 2023, se registra que la Comisión de Honor y Justicia de la Policía Estatal Preventiva de Sinaloa encontró que un celador del Centro Penitenciario El Castillo, ubicado en Mazatlán, era al mismo tiempo abogado de uno de los reclusos, lo que fue calificado como un conflicto de intereses.
Se detalla que el celador tramitó como defensor de oficio la libertad condicional del recluso.
*Con información de El Universal.







