Washington DC, EU
El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, advirtió que “esto es sólo el comienzo de lo que está por venir en México”, al responder sobre la reciente acusación contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, y por qué tantos líderes políticos tienen vínculos con el narcotráfico.
“No hay duda de que los narcotraficantes y funcionarios de alto rango en México han estado en la cama por años”, dijo, de acuerdo con una publicación de El Universal este martes 12 de mayo.
Por su parte, el senador republicano John Kennedy, señaló en una audiencia en la que se interrogó a altos funcionarios del FBI y la DEA sobre la lucha contra el narcotráfico en México, que “por el trabajo de las agencias se acusó formalmente a un gobernador en México por trabajar con los cárteles para envenenar a nuestra gente”, cita el diario mexicano.
Kennedy dijo: “amo al pueblo de México. Son personas maravillosas, son nuestros vecinos. Compramos muchos de sus productos y ellos compran muchos de los nuestros (…) Ayúdenme a entender ¿por qué tantos líderes políticos en México… tienden a tener vínculos tan estrechos con los cárteles de la droga? ¿Es dinero? ¿Es poder? ¿Es miedo? ¿Y qué hacemos al respecto?”, interrogó el senador.
Sobre los funcionarios corruptos, Terry Cole agregó que “son igual de responsables de la muerte y destrucción de cantidades récord de estadounidenses al cooperar, conspirar y ayudar a producir este veneno para que cruce la frontera y entre en nuestro país. Y, senador, le puedo asegurar que esto es el comienzo de lo que está por venir en México”, vaticinó.
La fiscalía de Nueva York hizo pública a finales de abril una acusación por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas contra Rubén Rocha Moya; el alcalde de la capital de Sinaloa, Juan de Dios Gámez, ambos del partido gobernante, y otros ocho funcionarios mexicanos entre los que se incluye un senador oficialista y un vicefiscal.
En la acusación se les señala de ayudar a la facción del Cártel de Sinaloa “Los Chapitos”, integrada por los hijos del excapo condenado Joaquín “El Chapo” Guzmán, a introducir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos.
El senador John Kennedy mencionó en la audiencia de este martes que es importante “mantener la presión” , y recordó que “cuando un presidente anterior en México compitió con la plataforma abrazos, no balazos, con respecto a los carteles, eso dice mucho sobre lo que están dispuestos a tolerar”, precisa la publicación.
Más temprano, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, reconoció lo que llamó “colaboración sin precedentes” del gobierno de México en la lucha contra las drogas, pero le exigió incrementar esfuerzos en el combate antidrogas “para que nosotros no tengamos que hacerlo”.
Durante una comparecencia en la Cámara de Representantes, Hegseth fue cuestionado sobre la amenaza de los cárteles de la droga, incluyendo el creciente uso de drones.
“En México hemos tenido una colaboración sin precedentes y lo apreciamos. Llamamos a la Defensa y a la Marina a continuar, en la medida de lo posible, a seguir trabajando como socios y hacer más”, manifestó.
“Eso es lo que espera el gobierno de Estados Unidos del de México. Que den un paso adelante, para que nosotros no tengamos que hacerlo”, apremió.







