Morelia, Michoacán
Más de 50 organizaciones protectoras de animales de distintos municipios de Michoacán reconocieron y agradecieron la postura asumida por instituciones públicas y la educativa que decidieron deslindarse de eventos que, señalaron, representan un retroceso en la defensa de los derechos de los animales y cuyo objetivo principal era lucrar con una causa social.
El posicionamiento surgió luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE), a través de la Unidad de Investigación y Persecución del Delito de Maltrato Animal, encabezada por Fabiola Rosas, rechazara participar en el denominado Congreso Animal de Morelia.
La funcionaria subrayó que la institución mantiene una política de reconocimiento de los animales como seres sintientes y no como mercancías.

En el mismo sentido, la titular del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), Minerva Bautista Gómez, aclaró que nunca fue convocada ni invitada a participar en dicho evento, además de precisar que el congreso contraviene los principios institucionales enfocados en la defensa y protección animal.
A esta postura se sumó la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que determinó cancelar el convenio de colaboración mediante el cual brindaría apoyo institucional y prestaría instalaciones para el desarrollo del congreso canófilo.
Las asociaciones integradas en el Colectivo Estatal Animalista de Michoacán (CEAM) destacaron la congruencia mostrada tanto por la FGE como por el Ayuntamiento de Morelia y la ENES-UNAM, al considerar que sus decisiones son acordes con los avances en materia de derechos de los animales.

Las agrupaciones lamentaron que el evento fue presentado públicamente por el Club Canófilo de Morelia, como un espacio enfocado en el bienestar animal, sin embargo, afirmaron que en realidad promovía la reproducción y comercialización de perros de raza, así como la difusión de criaderos, situación que, advirtieron, contribuye al abandono y sobrepoblación canina.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran dentro del CEAM; Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD) y su filial Tacámbaro; Unión de Asociaciones y Rescatistas de Uruapan (UARUPA); Michoacán Sin Tauromaquia; Sonrisas Peludas Tingambato; La Casita de Frijol; MISITU TNR Rescates; Huellitas Caltzontzin; Narices Frías Tancítaro ERAC; Voluntarios de la Protección Animal (VEPA); Rescatistas de Zitácuaro; Asociación Protectora de Animales de Uruapan (APAU); Amor Animal de Tepalcatepec; Movimiento Patitas Suaves Pátzcuaro; Refugio Huellitas; Dulce Adopción Tacámbaro; AVP Paracho; Refugio Corazón Gatuno Apatzingán; Jurachi Uinapekua Nahuatzen; Huellitas de Amor Paracho; Centro de Resguardo Animal Una Familia de Pelos Peribán; Patitas Vagabundas Tlalpujahua; Refugio RGSH y Unidos Dejando Huella, Fundación FYC Pátzcuaro por mencionar algunas.
Las asociaciones dejaron en claro que no permitirán que organismos con fines de lucro utilicen la causa animalista para obtener beneficios económicos personales, promocionar criaderos, fomentar la reproducción de ejemplares en detrimento de la protección real de los animales.

Además, pugnaron por impulsar campañas de esterilización masiva y ferias de adopción, en lugar de promover criaderos o prácticas de reproducción comercial.
También defendieron la dignificación y promoción de perros criollos frente a cualquier intento de discriminación.
Por su parte, Cristina Colin, Esmeralda Cerda Pizano, Yadira Escobar, Pavel Irán y Melissa Dávalos, integrantes de CEAM, GHAPAD, UARUPA y Michoacán Sin Tauromaquia, respectivamente, sostuvieron que la decisión de la FGE, el IMPA y la UNAM evidenció congruencia y humanidad institucional al deslindarse de un evento orientado a la promoción y venta de perros.

Las y los activistas señalaron que esta postura honra la vocación de las instituciones y representa un cierre de filas en favor de los animales, particularmente de aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad y abandono.
Finalmente, tendieron su mano amiga y afirmaron que estarán atentos y dispuestos a participar únicamente en proyectos y congresos que realmente estén encaminados al derecho animal.
Los activistas dejaron en claro, que siempre cerraran filas contra todo aquel que intente lucrar con la causa animal y que además en un acto de crueldad desdeñe a los “callejeritos”, sector que calificaron como los vulnerables entre los vulnerables y que su situación coloca a México en el primer lugar en América Latina con mayor abandono.







