Morelia, Michoacán
A pesar de que la presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local, Fabiola Alanís, había ofrecido “parlamento abierto” y mesas de trabajo con periodistas para analizar la iniciativa que presentó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla para sancionar la apología del delito, el dictamen terminó aprobándose en secreto en menos de dos semanas, sin que se cambiara una coma al original.
El colectivo de periodistas Ni Uno Más Michoacán alertó que se pretende dar un “albazo legislativo” y meter el dictamen el la orden del día a pesar de que no está enlistado, puesto que ya se circuló entre los diputados para estar así en condiciones de cumplir con el plazo legal de 24 horas entre su distribución y su votación.

“Lo anterior pese a los llamados, posicionamientos y alertas formulados por este Colectivo, por la Asociación Michoacana de Periodistas A.C. y por Propuesta Cívica sobre los riesgos que existen para el ejercicio periodístico en Michoacán con la redacción que planteó el Ejecutivo del Estado –y ahora replicada en el dictamen de la Comisión de Justicia- que es violatoria de los derechos a la información pública y el acceso a la información de las y los michoacanos”, señala la organización mediante un pronunciamiento.
Además del ofrecimiento de Fabiola Alanís, indica el colectivo, hubo también ofertas similares por parte de los coordinadores parlamentarios de los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo, Sandra Arreola y Reyes Galindo y hasta del presidente de la Mesa Directiva, Juan Antonio Magaña de la Mora.

“No se cumplió, lo que evidencia no sólo falta de voluntad y desinterés de las y los legisladores, sino también, una postura cómplice frente a los casos de criminalización, censura y violencia judicial contra periodistas a causa de la reforma en caso de ser aprobada en sus términos”, denuncian los periodistas.
La propuesta de decreto pone en riesgo el ejercicio periodístico, alerta el colectivo, puesto que pretende sancionar no solo la apología del delito, sino también la mera alusión a grupos delictivos, actos criminales y consumo de sustancias y enumera como posibles infractores a quienes realicen volantes o “calcas”, reproduzcan imágenes o “cualquier medio y objeto”.




