Morelia, Michoacán
El cantautor argentino Facundo Cabral decía “si un niño toca un instrumento musical, jamás tocará un arma”, frase que ha sido retomada por innumerables personalidades para tomar la música como un agente de cambio, lo que en política nombran comúnmente “recomponer el tejido social”.
Muchos han sido los esfuerzos de los gobiernos en turno (y anteriores) para alejar a la niñez de las calles y conducirlos a actividades que les nutran o les hagan conocer otras posibilidades de vida, más allá de la seducción que representan para algunos las actividades delincuenciales.
Entre estos esfuerzos está el programa Coros y Orquestas Infantiles del Ayuntamiento de Morelia, implementado en febrero del 2022 para acercar herramientas terapéuticas, de comunicación.

Se aplica en zonas con mayor número de denuncias de violencia intrafamiliar ante la Policía Morelia, en colonias como La aldea, Ciudad Jardín, Villas del Pedregal, Colinas del Sur y Gertrudis Sánchez.
La voz de los niños también cuenta
Pocas veces se escucha qué piensan los niños sobre la música, arte que recientemente se ha visto envuelta en polémicas, como podría ser cualquier rama del arte, provocadora, debido a los famosos corridos tumbados y su prohibición en eventos públicos por ser considerados apología del delito.
Conversamos con un grupo de niños integrantes de este proyecto, y aunque muy diferentes entre ellos, tienen en común que ingresaron a los grupos de sus colonias, porque sus familiares querían que tuvieran actividades por las tardes después de la escuela.

Es el caso de Zet, que llegó al grupo en el verano del 2023. Sus papás querían que tuviera actividades durante las vacaciones, pero ya tenía afición por la música rock y metal, pues una banda de este género ensaya cerca de su casa; o Leonardo, que quería aprender a tocar un instrumento diferente a los comunes y optó por clases de violonchelo.
Las primas Daniela y Celina llegaron al grupo juntas, ambas toman clases de coro y violín, ellas han invitado a sus compañeros de escuela al grupo, pero ninguno ha permanecido por largo tiempo como las dos jovencitas.
Pero el caso de Uriel comienza a marcar una diferencia, pues desde un primer momento reconoce que le gusta tanto la música de Beethoven como los corridos tumbados, sus artistas favoritos: Peso Pluma y Santa Fe Klan, música que conoció, dice, pues está de moda.

Al escuchar a Uriel, Leonardo de 15 años de edad, también acepta que le gustan los corridos tumbados, pero él afirma que los escucha para mantenerse actualizado, pues esta música está constantemente en tendencia. Le gusta, además del rock, Natanael Cano y Fuerza Regida, pero no los más clásicos como Los Tigres del Norte.
Los corridos tumbados ¿Qué piensan los niños?
Uno de los cantantes más populares de este género es Peso Pluma, originario de Zapopan, Jalisco, desde el 23 de enero del 2023 ha logrado acumular en su canal de Youtube, a la fecha de esta consulta, un total de ocho mil 311 millones 38 mil 350 vistas.
Mientras que en su cuenta de Tiktok tiene más de 7,1 millones de seguidores y 30,4 millones de likes. Su canción “Ella baila sola” ha sido utilizada en 4.2 millones de videos en esta red social. Sus canciones han sido reconocidas por hablar abiertamente de líderes delincuenciales, drogas, armas.

Como si de un corrido de tiempos de la Revolución se tratara, relatan la vida de integrantes de grupos delincuenciales, sus lujos e incluso la impunidad que viven.
Sobre el tema, Uriel considera que este tipo de música puede volver violentas a las personas, pues recuerda lo que pasó en el concierto de Luis R. Conriquez luego de que se negó a cantar corridos tumbados y el público generó destrozos en el lugar.
Leonardo cree que está mal prohibir este género musical, pues, dice, esto hará que las personas los quieran escuchar más, por lo que cree sería mejor regular las letras.
Convencido de su postura, Zet señala que no le gusta esa música pero los conoció también por la moda, sin embargo, el adolescente de 14 años de edad afirma que es necesario respetar los gustos de todas las personas, pero considera que son la glorificación de la violencia que vive el país.

El contraste
La opinión de Daniela y Celina es distinta, ellas me cuentan que conocieron los corridos tumbados en alguna fiesta a la que acudieron, pero no es música que ellas o su familia podrían llegar a escuchar por su cuenta. Celina cree que ese tipo de música está mal, pero no sabe por qué.
Las primas vienen de una familia cristiana, por lo que escuchan principalmente alabanzas, para Daniela, su canción favorita es “El sonido del silencio”, una alabanza que en su letra le pide al creador que le hable cuando todo pareciera estar perdido.
Una de las versiones más vistas de esta canción cuenta con 184 millones de reproducciones en YouTube, el intérprete, Alex Campos, tiene mil 427 millones 389 mil 583 vistas en su canal oficial creado, como una extraña coincidencia, también el 23 de enero, pero del 2008.

La celebración del Día de la Niñez
Leonardo y Zet, los mayores de entre los cinco niños presentes, afirman que ya no celebran el día del niño, pues a sus 15 y 14 años ya no se consideran niños; pero Uriel celebrará jugando, aunque no sabe si sus papás lo vayan a llevar a algún lado en especial.
Las primas Celina y Daniela saben que el 30 de abril prepararán donas con su abuelita, las cuales, afirman, les quedan muy buenas, y rentarán un inflable para jugar en este día especial.
Al pedir que envíen un mensaje a los niños por este día, ambas piden a los niños que se cuiden y jueguen mucho; Zet pide que disfruten su niñez, pues “nada es para siempre”, algo que también afirma Leonardo.
Uriel le pide a los niños que no escuchen corridos tumbados, pues pueden volverse violentos.

La música como motivación para los niños
La música es una motivación para los niños, los mantiene enfocados en lograr sonidos que escuchan en las versiones originales de las canciones a interpretar o lograr igualar el nivel de sus compañeros, señala Carlos Eduardo Gómez Quintero, jefe de departamento de Orquestas Infantiles de la Secretaría de Cultura de Morelia.
Considera que la música y este tipo de proyectos benefician el desarrollo social y psicomotor del niño, además de darle actividades para realizar en su casa o en su tiempo libre, se trabaja en conjunto con los padres de familia para aportar a la transformación social desde los núcleos más pequeños.
Para el desarrollo de este programa el Ayuntamiento de Morelia presta el instrumento en comodato para que puedan ensayar, tomar la clase, y no tengan la necesidad de comprarlo, pues muchas familias no pueden hacer este gasto.
Carlos Gómez enfatiza que sí hay niños que llegan a la clase en espera de aprender a tocar corridos tumbados y desconocían piezas como martinillo, campanita y otras piezas infantiles de música clásica.
“Es difícil, porque a final de cuentas eso es lo que escuchan en la radio, o alrededor, pero poco a poco los niños, cuando empiezan a tocar, van conociendo y se van alejando de eso”.







