Morelia, Michoacán
Unidad dentro y fuera de la Iglesia Católica, así como construcción de la paz, son los retos que habrá de afrontar el sucesor de Francisco, aseveró el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos.
Indicó que, desde su perspectiva, además deberá dar continuidad al compromiso social de Jorge Mario Bergoglio, al atender y tener acercamiento con los sectores más vulnerables de la sociedad.
Expuso que, como para todo líder de la Iglesia Católica, será una prioridad propiciar la unidad, tanto en la estructura de la organización religiosa, como con otras iglesias y autoridades civiles.

Esto permitirá el cumplimiento de la segunda prioridad que enfrenta todo papa, que es la construcción de la paz.
Reiteró Carlos Garfias que, desde su óptica, es necesario dar seguimiento al compromiso social que mostrará Francisco, en su acercamiento con personas en condiciones de vulnerabilidad.
Cuestionado sobre las posibilidades en la sucesión papal, expresó que no es partidario de las quinielas, y que la Iglesia Católica tiene procesos y mecanismos bien definidos para cumplir cada fase de este procedimiento, sin afectaciones.
Incluso, se permitió aludir a presuntas profecías, como los lemas de San Malaquías, en los que se ha querido interpretar que el último papa, identificado como Pedro el Romano, corresponderá al sucesor de Jorge Mario Bergoglio.

Asimismo, la creencia en la designación de un papa negro como signo de la proximidad del final de los tiempos.
“Las profecías las cree quien las crea. Podemos ver en la violencia que vivimos, en la guerra de Rusia contra Ucrania, un signo del final, o no. Y claro que hay posibilidad de que tengamos un papa negro, sea de raza negra o de origen africano, y eso no es demérito alguno”, señaló.
Recordó que fue el pasado lunes cuando el mundo conoció la noticia de la muerte de Francisco, tras padecer enfermedades respiratorias y renales que lo tuvieran bajo cuidado médico.
Afirmó que el papa Francisco “marcó la historia de la humanidad, con el cuidado de las periferias de la existencia y el combate de la cultura del descarte”.







