Morelia, Michoacán
Por vez primera, el Centro Histórico de Morelia se tornó una vía dolorosa para albergar el recorrido de Jesús, con motivo de su pasión y muerte.

En punto del mediodía de este Viernes Santo, comenzó la escenificación de las estampas alusivas al castigo y la muerte que enfrentó el Salvador, de acuerdo con la doctrina católica, en aras de lograr el perdón de los pecados de la humanidad.
Desde la Catedral, flanqueado por la guardia romana, Jesús avanzó hacia el escenario dispuesto sobre la venida Madero Poniente, frente a la plaza de Armas, para ser juzgado, primero, por el Sanedrín, y, enseguida, por el rey Herodes y el procurador Poncio Pilatos.
El intenso Sol no desalentó la asistencia de los fieles, paseantes, transeúntes y turistas que se aglomeraron al pie del escenario para acompañar a Jesús en la representación de los eventos que marcarían sus últimas horas como hombre.




Al juicio condenatorio de Jesús, por la decisión del pueblo de dar la libertad a Barrabás, siguieron los preparativos para efectuar la crucifixión.
Estos preparativos comprendieron el recorrido por las calles Ignacio Zaragoza y 20 de Noviembre, y las avenidas Morelos Norte y Madero Poniente, para retornar al escenario y proceder a la ejecución del que se proclamara como rey de los judíos.
Paseantes, turistas y visitantes siguieron al de la cruz; algunos, entre muestras de devoción; otros, afanados en tomar fotografía y video, y otros más, dedicados a explicar a los pequeños el significado de lo que estaban viendo.




“¿Ese es papá Dios? ¿Ya lo mataron? ¿Lo van a llevar al hospital? Por favor, diles que no lo maten, se ve que le duele mucho”, fueron solo algunas de las expresiones que la vista del viacrucis arrancó a los más pequeños.
A su llegada al escenario, la cruz se erigió con Jesús en ella para representar sus últimas palabras, una profesión de fe, a la vez que un grito de súplica al padre que había reservado para él este destino.
El calor derramado como plomo no fue impedimento para que los devotos permanecieran en pie y con la cabeza descubierta durante la agonía del Salvador.




Según la Policía de Morelia, al menos mil 500 a dos mil personas acompañaron y presenciaron el primer víacrucis escenificado en el Centro Histórico de la capital michoacana.
Esta escenificación comenzó el pasado Jueves Santo, con los eventos alusivos a la Última Cena y el prendimiento de Cristo, para continuar el Viernes Santo con su juicio y condena a muerte, el recorrido por la vía dolorosa y su ejecución en la cruz.
Cabe recordar que este mismo Viernes Santo se llevará a cabo en la zona Centro, la edición 2025 de la Procesión del Silencio, misma que está dedicada al consuelo de la Virgen de la Soledad, que llora por la muerte de su divino hijo.







