Querétaro
En plenos oficios religiosos de Semana Santa un grupo de delincuentes robó una campana de más de 300 años de antigüedad, considerada patrimonio histórico de la comunidad del Barrio de la Cruz.
El hecho ocurrió en esa localidad de San Juan del Río, Querétaro, y según los primeros reportes, los responsables no solo sustrajeron la campana principal de 200 kilos, también otra de 20 kilogramos y una más de cobre, perteneciente al Santo Entierro de Cristo.
El atraco ocurrió durante la madrugada del miércoles Santo; los ladrones escalaron hasta el campanario de la iglesia para desmontarlas. Antes de emprender la huida causaron destrozos en la iglesia y sustrajeron dinero.
Dada la magnitud de los objetos robados, se presume que fue un grupo de personas, ya que sería imposible que una sola lograra cargar con las pesadas campanas. Además, también se reportó el robo de dinero en efectivo y diversos destrozos dentro de la iglesia.

La iglesia se encuentra a escasos metros de la autopista federal México-Querétaro, lo que hace suponer que los responsables huyeron por esa vía, aunque aún no se ha determinado en qué dirección huyeron.
Las autoridades de seguridad no han emitido aún una declaración oficial, pero se espera que en las próximas horas se amplíe la información sobre este robo.
María de Jesús Velázquez González, subdelegada del Barrio de la Cruz, informó que ya se dio aviso a las autoridades para iniciar las investigaciones, con la esperanza de recuperar las piezas y dar con los responsables.
“Estas campanas no solo tienen valor histórico, también son parte del alma de nuestra comunidad”, señaló la subdelegada.
Vecinos y feligreses han pedido a la ciudadanía reportar cualquier dato que ayude a ubicar el paradero de las campanas, confiando en que, por sus dimensiones y características, será difícil que pasen desapercibidas en el mercado negro.
*Con información de Excélsior/Agencias




