Morelia, Michoacán
A pesar de que la carpeta de investigación ha presentado inconsistencias, de que no ha tenido acceso a la información, de que se han retrasado las audiencias y de que no ha tenido ningún contacto en el presidente municipal de Uruapan, María Guillermina Solís, madre de Mauricio Solís asevera que tiene confianza en el sistema de procuración de justicia.
“Yo creo en la justicia, sigo creyendo, espero justicia y si no se me hace la justicia terrenal, pues espero la divina, en verdad, porque no me queda de otra”, dijo.
Indicó que desde que se integró, la carpeta presentaba inconsistencias como nombres o direcciones equivocadas y había que volver a hacerla y que ahora es muy grande.

“En mi última reunión que tuve con todos, con Adrián López Solís, me dijo que le tuviera el voto de confianza, que lo dejara trabajar, que eso era paso a paso y perfecto”, declaró.
Entrevistada luego de presentar en el Congreso del Estado la iniciativa ciudadana denominada “Ley Mauricio”, para eliminar el delito de daño al honor y sancionar los discursos de odio contra la prensa, la madre del periodista asesinado en octubre del 2024 en Uruapan reconoció que aunque tiene fe en el proceso, ha detectado algunos elementos contradictorios en el video en donde se observa el momento del asesinato:
“Yo no me tiré a mi cama a llorar y ‘ay pobre de mí’. No, porque yo tenía que estar atenta, yo tenía que ver. Yo vi cuántas veces dio la vuelta la camioneta, ahora dicen que nada más dio una vuelta, que era la que estaba quemada, ciertas cosas que yo en realidad mi sexto sentido de madre dice ‘pues como que no creo que todo sea tal como me lo están diciendo’, pero confío en las autoridades”.

En el video, expuso, se veía que había cuatro hombres en la camioneta que lo abordó y se bajaron dos. Uno de ellos le dijo “ven”, ambos estaban armados y se trata de armas largas, por lo que el puro hecho de portarlas ya constituye un delito, señaló la madre del periodista.
Además, él contaba con tres teléfonos celulares y hasta ahora no han podido acceder a la información, o eso es lo que le han dicho, aunque a veces siente que “le dan atole con el dedo”.
“Espero que hagan lo suyo y lo justo y no simplemente porque sea mi hijo, no simplemente porque sea periodista, es que es el hecho de que fue en el centro de la ciudad. Él de Morelia llegó simplemente a la entrevista sin saber, como digo, que era la cita con la muerte. Si él lo hubiera sabido, obviamente no viene. Él ya tenía un poco de confianza, ya había dejado su chaleco antibalas porque unos meses se calmaron las cosas”, compartió y acotó que él ya había sido amenazado por un diputado.

Recomendó a los reporteros que la abordaron no bajar la guardia porque el peligro puede venir “de donde uno menos se lo espera”, reconoció que ya no cree en la lealtad y que vive con miedo, aunque directamente no ha recibido amenazas, pero la situación en Uruapan es peligrosa.
Guillermina Solís informó que no ha tenido ningún tipo de contacto con el presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, y que aunque no sospecha de él, reprueba que no haya pedido por radio que en ese momento a la policía que siguiera a la camioneta en donde iban los asesinos.
“Creí que era para mí, dice él. Perfecto, si ya viste que no es para ti, inmediatamente por el radio. Había policía. Estamos en el pleno centro de la ciudad (…) Si él no tuvo nada que ver, al contrario, hubiéramos dicho bravo, bravo, señor alcalde, agarró a los delincuentes, bravo, qué bien, desafortunadamente falleció el muchacho, el periodista, pero aquí tenemos a los responsables”.




