Morelia, Michoacán
A sobre costo y sin un objetivo claro, observan los partidos de oposición el programa que presentó la presidenta Claudia Sheinbaum en Michoacán para dotar de estufas de leña a familias de comunidades indígenas.
“Que venga a hablar de justicia con estufas de leña, no chinguen. Es una falta de respeto a los michoacanos”, opinó el dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia.
Manifestó que el principal problema que enfrentan las comunidades es la inseguridad, que entre otras cosas acarrea el desplazamiento forzado de familias.

“¿Una estufa de leña los ayudaría a regresar a sus comunidades? ¿Una estufa de leña les ayudaría a combatir al crimen organizado?”, cuestionó a los desplazados que invitó a participar en su rueda de prensa semanal.
También lamentó que el tema de seguridad no haya sido incluido en los discursos de la presidenta en Cheranástico o en Zinapécuaro.

Por su parte, el dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Carlos Quintana, observó que este programa no es amigable con el medio ambiente, pero que además está a un sobrecosto, pues en promedio cada estufa costará 30 mil pesos.
“Siempre va a ser bien recibido en Michoacán el gobierno federal, pero lamentablemente las michoacanas y los michoacanos ya no quieren aspirinas, ya no quieren curitas. Solamente dio a conocer que se iban a invertir 500 millones de pesos para 17 mil 500 estufas de leña”, observó.
Consideró además que el programa de soberanía alimentaria no será suficiente, pues lo que el campo michoacano requiere es tecnificación y concluyó que lo que los gobiernos de Morena quieren es que la población siga pobre para que dependa de ellos, por lo que consideró que son “hermanos” de los gobiernos de los años 80.




