Diputados locales -en su mayoría de Morena- salieron a las calles a repartir regalos a los niños, principalmente pelotas.

La coordinadora parlamentaria de Morena, Fabiola Alanís, anunció en Facebook que visitó las colonias Flores Magón y Obrera el 5 de enero y compartió una rosca con sus habitantes, así como algunos obsequios. En las fotografías se observan cochecitos de plástico y pelotas.

Giulianna Bugarini, también de Morena, organizó una celebración el sábado 4 en una plaza pública, donde hombres caracterizado de reyes magos repartían regalos diversos y presumió que “llenó” la plaza.

Aunque el artículo 134 párrafo octavo de la Constitución prohíbe expresamente que la propaganda gubernamental incluya “nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”, la diputada colocó su nombre y fotografía en los juguetes que obsequió.

La diputada de Morena Melba Albavera premió al “pueblo sabio” con pelotas y cochecitos.

Eréndira Isauro estuvo acompañada del presidente municipal de, así como del dirigente estatal de Morena, Jesús Mora, para repartir con visible entusiasmo juegos de té y carritos.

Juan Carlos Barragán, también de Morena, recorrió varias colonias de Morelia para repartir sus pelotas.

Por parte del PVEM, Abraham Espinoza Villa repartió diversos artículos en La Ruana y reconoció que hace “poquito”, pero de corazón, pues los juguetes no alcanzaron.

El diputado federal Ernesto Núñez, dirigente del PVEM en el estado, repartió pelotas y rosca desde temprana hora, en varias colonias y tenencias de Morelia, donde también hubo piñatas.

El diputado independiente de Uruapan Carlos Alejandro Bautista fue un poco diferente, pues más bien convocó a una colecta para que los padres que no hubieran podido adquirir regalos pasaran por ellos.

La diputada panista Vanessa Caratachea, por un lado, fue más institucional, al realizar una donación al DIF de La Piedad, sin nombres ni logotipos; pero por otro lado, también realizó una actividad pública en donde repartió juguetes directamente a los niños.

¿Qué regalaban?

Los diputados se ufanaban de su generosidad en redes sociales y comunicados; sin embargo, sus regalos consistían principalmente en pelotas, que tienen un precio menor a 10 pesos cada una, sobre todo si se compran de mayoreo. Es decir, con mil pesos, podrían repartir más de 100.

Alguno fue más ingenioso, pues regaló entre otras cosas, pistolas de plástico a los niños de Tierra Caliente.

¿Qué dice la ley?

Aunque la Ley General de Responsabilidades Administrativas establece que los funcionarios y servidores públicos no deben de recibir regalos, no dice nada del caso en que ellos sean los que los den, pero sí que los recursos se deben ejercer con imparcialidad.

La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales detalla las característica de los objetos que pueden regalarse, que deben ser utilitarios y de material textil, pero esto sólo aplica al período de campañas, pero no dice nada del período en que los legisladores ya están en funciones.

La constitución mexicana habla en su articulo 134 de la promoción personalizada, la cual está prohibida, como también lo señala la Ley General de Comunicación Social y aunque con estas acciones los legisladores promueven su propia imagen e incluso incluyen su fotografía en los artículos, habría que comprobar que están empleando recursos públicos o bien promocionarlo desde los canales oficiales del Congreso.

En conclusión, aunque para algunas personas podrían argumentar que hay implicaciones éticas en su actuar, no se contraponen directamente con ninguna normativa vigente.


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