Los enfrentamientos de células criminales en el estado han generado terror en más de 30 comunidades de los municipios de Chicomuselo, La Concordia y Socoltenango, lo que ha derivado en la huida de cientos de familias de dichas demarcaciones.

Los desplazados comenzaron a llegar a municipios como Comitán, Tzimol y Tuxtla Gutiérrez, donde activistas han dado refugio a las personas en albergues temporales, narra el periodista Eduardo Torres.

Describe que muchos otros han cruzado por lancha la presa La Angostura. Los propios desplazados han dejado testimonios de su huida desde distintos ejidos ante el temor de ser reclutados o de ser asesinados en un fuego cruzado.

La salida masiva de personas se da luego del ingreso del Ejército mexicano a la comunidad Nueva América, una de las más golpeadas por la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, que se disputan el control de Chicomuselo y otros sitios cercanos.

Los pobladores han intentado evitar que los militares entren de lleno, argumentando que las autoridades están coludidas con el crimen organizado y que sólo han hecho acto de presencia para encubrir la situación real en Chicomuselo.

Al final, el Ejército ha conseguido ingresar tras un violento enfrentamiento a piedras y palos, que ha dejado una decena de personas lesionadas y activado la huida de familias desde este y otros puntos.

Latinus conversó con una testigo de nombre María, quien ha señalado que sujetos armados los han amenazado para que no hablen, sobre todo lo que ocurre en Nueva América y alrededores.

“Tenemos mucho miedo. No nos hemos podido mover porque nos tienen amenazados; el Ejército vino sólo a enfrentarse con la gente y después dijeron que se iban para otra población, pero en realidad lo único que están haciendo es abrirle camino a los hombres que ya tienen controlado todo aquí”, puntualizó.

La mujer decidió apagar el teléfono celular y escapar cuanto antes con su familia.

Desiderio Ramírez, otro de los testigos de los enfrentamientos y el ingreso del Ejército a Chicomuselo, ha publicado en redes sociales un mensaje de auxilio.

“Estamos viviendo en una zona de guerra entre el crimen organizado, llevamos dos días de enfrentamientos, muchos nos quedamos encerrados en la colonia, ya no pudimos salir. El gobierno estatal, federal y municipal se han olvidado de nosotros”, relata.

La violencia ha generado un estado de toque de queda en la cabecera municipal de Chicomuselo, donde ni las autoridades se asoman para brindar seguridad a sus ciudadanos. Las calles lucen vacías y toda actividad se ha detenido. Las clases también han sido suspendidas hasta nuevo aviso.

*Con información de Latinus

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