Los ‘rectores-caciques’

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Gambito Social

En el marco de la gira presidencial de los días 18 y 19 del presente mes al estado de Michoacán de Ocampo se hicieron una gran cantidad de promesas, anuncios y posicionamientos de parte de los titulares del poder ejecutivo federal y del estatal en torno al sector educativo local, pero con repercusiones a nivel nacional.

Uno de ellos fue el mensaje que envió AMLO para los “rectores-caciques”. Fiel a su estilo de visibilizar los actos de corrupción desde el poder, no titubeó para poner el dedo en la llaga del conflicto de intereses, el abuso del poder, el uso clientelar de las instituciones educativas para finalidades políticas y la inmensa facilidad con la cual se hacen negocios privados a partir del detrimento de lo público.

El presidente de México soltó una granada de fragmentación cuando exhibió que hay quienes no hacen crecer la matrícula, pero usan a las escuelas de educación superior. Que omiten pagarles bien a los maestros, que limitan la expansión para que haya más estudiantes y “usan el dinero para hacer obras donde hacen su agosto”.

Mencionó AMLO que “antes iban los muchachos a la universidad pública, presentaban el examen, no pasaban, pero les decían -los empresarios avenidos a funcionarios educativos-“no te preocupes, inscríbete en esta universidad privada, de ellos mismos”. Remató diciendo que “así hacían negocio. Eso ya se terminó, se van al carajo.”

Aprovechar que el presidente subió el tema a agenda pública para generar un mejor sistema educativo implica evitar que estas formas de corrupción sigan presentes en el sistema educativo michoacano. Que quienes tengan negocios particulares por atender eviten tomar decisiones en la materia. A ellos se refiere AMLO cuando habla de los “Rectores-Caciques”. Sí, con una clara dedicatoria a una familia que ha hecho en la Universidad de Guadalajara una amplia plataforma operativa para su carrera político-académica y que está a punto de tener a uno de sus integrantes como candidato a la gubernatura, pero la granada presidencial resultó ser de amplio espectro. Bien vendrá ese pase de lista en el sistema educativo michoacano y revisar, bajo el tamiz del marco legal en materia de responsabilidades administrativas y de la famosa 3 de 3, los antecedentes de cada servidor público como gerente, empleado y funcionario en el sector público, a la vez que, en el privado, para determinar quién tiene acciones, intereses o inversiones y puede incurrir en conflictos de intereses.

Esa pieza de denuncia que realizó el presidente justo en Michoacán merece ser escuchada con detenimiento, para revisar con lupa al sector educativo, porque podemos tener funcionarios que tengan características de los personajes que denunció el propio presidente, que pueden ser caciques, gerentes o dictadores, jovencitos o maduritos.

Desmontar el entramado de intereses potenciales que, a la mínima oportunidad se convierten en conflictos de intereses, redes de lucro y actos de corrupción es parte de lo que los ciudadanos debemos aprender a hacer, para comprender el ajedrez político y exigir mejores perfiles, más capaces, más probos, más íntegros e incorruptibles. Y claro, para las autoridades es una instrucción de trabajo que vino a darles el presidente de México. ¿Así, o más claro?

Sus comentarios son bienvenidos en eaviles@mexicanosprimero.org y en Twitter en @Erik_Aviles

*Doctor en ciencias del desarrollo regional y director fundador de Mexicanos Primero capítulo Michoacán, A. C