Transformando

Dice el dicho que la información es poder, yo le agregaría, que el poder está en la información bien utilizada, de lo contrario podría llegar a ser contraproducente sacarla a la luz, ya que puede victimizar al evidenciado. Un gran logro del presidente Andrés Manuel, cuando fue jefe de gobierno de la CDMX, fue que logró controlar la agenda diaria. Salía en conferencia de prensa muy temprano, igual que lo hace actualmente y fijaba los temas, a los que tenían que dar seguimiento los medios y que tenía que estar respondiendo el entonces presidente Vicente Fox.

En aquel tiempo, el control de la agenda del presidente López Obrador evitó que Vicente Fox, presidente en turno, fijara los temas que le interesaban y que incluso lo tenían cómodo, y lo ponía en una posición débil y muchas veces complicada, porque no sabía qué tema pondría cada día y muchas veces no estaba preparado para responder y otras tantas quedaba acorralado buscando una respuesta. ¿Quién no recuerda la famosa frase de su vocero “lo que el presidente quiso decir”? El control de la agenda fue prioridad desde el inicio del mandato de AMLO, y, desde opositores hasta medios de comunicación, pasando por algunos mandatarios y organismos internacionales, los tenía respondiendo a los temas, ofensas, peticiones de disculpas. Sin embargo, el presidente perdió este control hace unos días, cuando se filtró la información hackeada por el grupo Guacamaya y desde ese día, el presidente tiene que estar respondiendo la mayoría de los días a cada nueva filtración.

Por si fuera poco, se le adiciona el lanzamiento del libro “EL REY DEL CA$H”, al cual ya le ha dedicado varios segmentos de la mañanera, que han ido desde desestimarlo, hasta culpar a los enemigos neoliberales. La información filtrada no nos ha sorprendido del todo, ya que sabíamos, de algún modo, que el presidente tenía problemas de salud, o que no podía vivir con 200 pesos en la cartera, o que la guerra contra el huachicol fue una cortina de humo, el desabasto de medicamentos como mínimo ineficiencia, la opacidad de contratos de Sedena, las actividades de espionaje contra opositores o la corrupción que va desde su familia a los colaboradores, incluyendo los no tan cercanos, y un largo etc.

El problema de tanta información es que ya se ha diluido la fuerza entre tanta filtración, diferente sería si “algún” líder, ya sea político, empresarial o de la sociedad civil, le diera seguimiento, utilizando las instituciones para alguna denuncia, solicitando información vía transparencia o al menos hacer un recuento de lo más importante, para que no se olvide, creo que está muy claro que tenemos una memoria muy corta, por lo menos en lo que respecta a los usos y abusos de la clase política.

La lógica dice que seguiremos cada día recibiendo filtraciones, ya que hay una carrera por la primicia en todos los medios de comunicación que tienen acceso a esos 6 terabytes, llegando a filtrar, incluso, nimiedades como si el General Sandoval mandaba bordar sus toallas, con la misma difusión de que Sedena tenía conocimiento de la intención de asesinar al empresario “Jorge” y al día siguiente reportar su asesinato.

Para dar seguimiento y aprovechar esta información filtrada, se necesita de algún líder de opinión que no “tenga cola” para no ser silenciado como ha pasado con quien ha intentado ponérsele al frente al presidente, desafortunadamente no hay muchos que puedan y quieran hacerlo. Por lo pronto, nos queda a los ciudadanos tomar conciencia y analizar la información filtrada para hacernos nuestro propio juicio y determinar si los actuales son iguales, mejores o incluso peores, a mi juico, no pueden ser mejores ya que la mayoría aprendió de y con los peores.

Insisto ¡Es tiempo de los ciudadanos!, informados.

Abelardo Pérez Estrada
@abeperez
Empresario, analista político, Expresidente CANACINTRA

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